La pandemia ha sido una dura realidad a nivel mundial y ha desatado medidas extremas en muchos países, incluyendo los Estados Unidos. Sin embargo, a pesar de la disminución de casos de COVID-19, la ley del Título 42 en la frontera entre los EE. UU. y México sigue siendo vigente, lo que ha llevado a una ola de inmigrantes varados en México. Estos migrantes han sido forzados a vivir en refugios abarrotados y expuestos a altos riesgos de COVID-19 durante más de un año, esperando una oportunidad para ingresar al país vecino.
Los refugios actualmente están emocionados por el acercamiento de la temporada de huracanes y tormentas que aumentan aún más el temor y la angustia entre los migrantes y aquellos al cuidado de ellos. La Ley del Título 42, que fue implementada por la administración Trump en marzo del 2020, permite al gobierno expulsar a los inmigrantes que crucen la frontera sin revisión y sin una oportunidad de presentar sus casos de asilo. Los migrantes son expulsados de los Estados Unidos y enviados de regreso a México, sin tener un lugar seguro donde quedarse.
El aumento en el número de personas en los refugios significa también un incremento en la posibilidad de propagación de enfermedades. La combinación de la temporada de huracanes y el COVID-19 ha colocado a los refugios en una situación vulnerable. La falta de recursos, la sobrepoblación y la necesidad de evacuar en caso de una tormenta o huracán es una situación devastadora que merece atención, respuestas y soluciones.
Los refugios se esfuerzan por mantener a las personas a salvo y seguir las medidas de prevención, como las pruebas de COVID-19 y las vacunaciones. Las organizaciones y grupos de ayuda trabajan incansablemente para proveer un refugio en el que los migrantes puedan sentir seguridad tanto física como emocional, y en donde puedan esperar su eventual entrada a los Estados Unidos. Es importante continuar apoyando estos esfuerzos y abogar por soluciones a largo plazo y políticas que protejan los derechos humanos de los migrantes y aseguren el acceso a la justicia.
Gracias por leer Columna Digital, puedes seguirnos en Facebook, Twitter, , Instagram o visitar nuestra página oficial.


