El resurgimiento de casos de sarampión en México ha generado alarmas en el ámbito sanitario, con más de 8,000 contagios reportados desde el inicio del brote en 2025. Este aumento preocupa especialmente a la población más vulnerable: niños y adultos jóvenes que no han completado su esquema de vacunación. En respuesta, varios gobiernos estatales han intensificado sus esfuerzos en torno a la estrategia de vacunación y la vigilancia epidemiológica.
La Ciudad de México ha implementado un operativo masivo de vacunación luego de una alerta emitida por la Organización Panamericana de la Salud (OPS). La jefa de Gobierno, Clara Brugada, ha instado a los ciudadanos de hasta 49 años a actualizar sus vacunas, subrayando la importancia de la capital como un punto de gran concentración de personas. Este operativo cuenta con 1,500 brigadistas desplegados en 300 centros de salud del IMSS Bienestar y en lugares de alta afluencia, como mercados y plazas públicas. Además, se han habilitado módulos con horario extendido, incluso en la Central de Abasto, para maximizar el acceso a la vacuna.
Por su parte, en Puebla, el gobierno local ha recibido una donación de vacunas de los gobiernos federal y de San Luis Potosí, fortaleciendo las medidas preventivas en todo el estado. Las vacunas se distribuirán a unidades de salud y su aplicación será completamente gratuita, destinada a menores de seis meses hasta adultos de 49 años sin antecedentes vacunales.
En el contexto del incremento de casos, Jalisco y el Estado de México han implementado el uso obligatorio de cubrebocas en escuelas. Ante más de 1,100 contagios acumulados en Jalisco solo entre enero y febrero, se busca proteger a la comunidad escolar con esta medida, mientras que en el Estado de México se han recomendado filtros de salud y mediciones de temperatura en los planteles educativos.
El secretario de Salud federal, David Kershenobich, ha señalado que el uso de cubrebocas debe ser una medida complementaria y focalizada, dependiendo de los niveles de transmisión en cada entidad, reiterando que la vacunación sigue siendo la acción primaria para controlar la enfermedad, especialmente en estados con alta incidencia.
Mientras tanto, Guerrero ha reforzado su vigilancia epidemiológica y las jornadas de vacunación como parte de una estrategia integral. Esto incluye acciones promocionales que enfatizan la importancia del lavado de manos y el uso de mascarillas en personas con síntomas.
Chihuahua lidera en número de casos, seguido por Jalisco, Chiapas, Michoacán y Guerrero. A pesar de la creciente preocupación, las autoridades de salud mantienen el compromiso de ofrecer vacunas de manera gratuita a través de diversas instituciones públicas, enfatizando la vital importancia de completar el esquema de vacunación para prevenir complicaciones severas y muertes.
Este brote de sarampión pone de relieve la necesidad de reforzar la inmunización y el cumplimiento de medidas preventivas, recordando a la ciudadanía la importancia de actuar de manera responsable y proactiva.
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