En una celebración cargada de emoción, los estadounidenses han recibido con fervor el regreso de la Copa Mundial de fútbol a su suelo, un evento que no se celebraba en este país desde hace 32 años. Las fiestas para ver los partidos han proliferado en cada rincón de la ciudad, siendo la más destacada The One Party, un evento exclusivo organizado por Uber en el vibrante Pier 36 de Manhattan.
El lugar de celebración fue transformado con una alfombra verde, evocando un campo de fútbol, y adornado con los distintivos de Uber One, mientras el personal, vestido con camisetas personalizadas, guiaba a las celebridades que asistieron al evento. Personalidades como Este Haim, Grace Gummer y Lindsay Lohan posarían con alegría en la llegada, disfrutando de delicias en porciones pequeñas, como diminutos sándwiches de Sarge’s, mini desayunos estilo bodega, hotdogs de Mark’s Off Madison, y famosas empanadas de Mimi Cheng, complementadas con aperitivos de Aldi.
El ambiente se impregnó de la pasión por el deporte mientras la ex portera de la selección estadounidense de fútbol femenino, Ashlyn Harris, lucía una vibrante camiseta del equipo nacional. En una conversación con los asistentes, Harris mencionó: “El fútbol es el idioma más universal. No importa de dónde vengas, el fútbol une a las personas”, reconociendo la importancia del evento como un momento de alegría y conexión en tiempos inciertos.
Sophia Bush, portando un sombrero de diseño que celebra la bandera estadounidense, también se unió a la conversación, expresando su deseo de que los hombres del equipo recibiendo un toque especial de la mágica energía de los New York Knicks.
Entre la multitud, destacaron también Russell Wilson y Ciara, quienes, además de su elegancia y sincronía, tienen un vínculo especial con el evento, siendo propietarios del Seattle Sounders. Wilson reveló cómo su influencia ayudó a llevar la Copa Mundial a Seattle, justo cuando Ciara estaba lista para realizar el lanzamiento de la moneda, provocando risas al mencionar los detalles necesarios para un lanzamiento perfecto.
La fiesta alcanzó su clímax cuando la música de Mark Ronson se desvaneció, dando paso a la emblemática aparición de los Backstreet Boys. La energía nostálgica que emanó del grupo fue recibida con entusiasmo, recordando a todos los presentes la esencia de una época dorada de la música. Andy Cohen, icónico presentador, cerró la velada con una reflexión sobre el evento: “Estoy apoyando a EE.UU. porque amo a mi país”.
Con este evento extraordinario, la anticipación por la Copa Mundial crece, reforzando el espíritu de unidad y orgullo nacional entre los aficionados al deporte.
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