Las remesas a México, consideradas una de las principales fuentes de divisas del país, han experimentado una caída significativa, marcando su descenso más pronunciado en casi 13 años. En abril, los envíos recibidos, predominantemente desde Estados Unidos, alcanzaron los 4,761 millones de dólares, lo que representa una disminución del 12.1% en comparación con el mismo mes del año anterior. Esta contracción es la más severa registrada desde septiembre de 2012, según el Banco de México.
Gabriela Siller, directora de análisis de Banco Base, no dudó en calificar estos datos como “fatales”. La caída se ha atribuido al deterioro del mercado laboral en Estados Unidos y al creciente temor entre los migrantes de salir a trabajar y enviar sus remesas, debido al riesgo de deportación. Desde el regreso del presidente estadounidense a la Casa Blanca en enero, se han eliminado varias políticas que otorgaban protección a migrantes, lo cual ha exacerbado la vulnerabilidad de aquellos que residen de manera irregular en la economía más grande del mundo. Además, se ha informado sobre un aumento en las redadas antimigrantes en varios estados durante los últimos meses.
En otro contexto, la administración de Trump también ha propuesto gravar los envíos de dinero desde su país, una medida que ha suscitado críticas por parte del gobierno mexicano. Grupo Financiero Banorte anticipa que tal impuesto podría generar disrupciones a corto plazo en el flujo de remesas. En caso de que esta propuesta sea aprobada, se espera un incremento en los envíos antes de la implementación del impuesto, aunque el impacto posterior sigue siendo incierto.
Las cifras revelan que el número de transacciones desde Estados Unidos se desplomó en abril un 8.1% interanual, marcando la peor caída desde octubre de 2009, con un total de 12.4 millones de operaciones. Paralelamente, el monto promedio por transacción también mostró un declive del 4.5%, alcanzando los 385 dólares, un descenso que no se observaba desde marzo de 2016.
En términos de datos acumulados, las remesas, que han alcanzado cifras récord en años recientes, cayeron un 2.5% interanual entre enero y abril, totalizando 19,015 millones de dólares, según el Banco de México. Esta situación resalta la creciente preocupación por el impacto de las políticas migratorias y la posible inestabilidad en el mercado laboral estadounidense, factores clave que continúan afectando a la comunidad mexicana en el extranjero y su capacidad para contribuir a la economía nacional.
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