Durante el mes de febrero de 2026, las remesas que llegaron a México alcanzaron un total de 4,468 millones de dólares, según datos del Banco de México (Banxico). Este monto representa un ligero incremento del 0.4% en comparación con los 4,450 millones registrados en el mismo mes del año anterior. Sin embargo, al examinar estos flujos de manera más crítica, se evidencia un segundo mes consecutivo de desaceleración, habiendo alcanzado un máximo de 5,308 millones de dólares en diciembre pasado.
Este descenso en el flujo mensual contrasta notablemente con la tendencia observada entre mayo y diciembre de 2025, cuando las remesas se mantuvieron consistentemente por encima de los 5,000 millones de dólares mensuales. Asimismo, el poder adquisitivo de las remesas se ha visto comprometido, con una disminución del 18.7% en términos anuales en moneda local y en términos reales. Este factor es atribuido a la apreciación del peso mexicano, que ha incrementado su valor un 18.8% frente al dólar en el último año, lo que ha reducido el valor de las remesas al ser convertidas.
Alberto Ramos, economista para América Latina en Goldman Sachs, subraya que el debilitamiento del dólar impacta directamente en la capacidad de compra de las familias mexicanas que dependen de estas remesas. La situación se ha vuelto preocupante al ser este el noveno mes en que las remesas en pesos constantes retroceden en su comparación interanual.
El total de transacciones en febrero también da señales preocupantes: se registraron 11.3 millones de operaciones, con un envío promedio de 395 dólares, marcando el nivel más bajo de transacciones en un año. Janneth Quiroz, directora de análisis económico en Monex, sugiere que la disminución en el volumen de envíos puede ser un indicador de la salud laboral de los trabajadores mexicanos en Estados Unidos.
Las remesas desempeñan un papel crucial en la economía mexicana, proporcionando un sustento fundamental para millones de familias. La situación actual plantea interrogantes sobre la estabilidad de este flujo financiero. La baja en el número de envíos y el decremento en el poder adquisitivo resaltan la necesidad de monitorear las condiciones económicas tanto en México como en el extranjero.
Asimismo, la evolución de las remesas en los próximos meses será clave para evaluar el impacto de estas dinámicas en la población. La disponibilidad de información actualizada sobre este tema es esencial para que tanto economistas como ciudadanos puedan entender la magnitud de estos cambios y sus repercusiones en el contexto general del país.
Gracias por leer Columna Digital, puedes seguirnos en Facebook, Twitter, Instagram o visitar nuestra página oficial. No olvides comentar sobre este articulo directamente en la parte inferior de esta página, tu comentario es muy importante para nuestra área de redacción y nuestros lectores.


