En los últimos tiempos, la construcción de vivienda en la Ciudad de México muestra signos de reactivación, luego de varios años de caídas ininterrumpidas. Ante un contexto marcado por protestas debido a la crisis habitacional, tanto el gobierno local como el federal han implementado políticas que han permitido a los desarrolladores planear nuevos proyectos para satisfacer la creciente demanda de hogares.
De acuerdo con el Registro Único de Vivienda (RUV), entre enero y junio de 2025, se construyeron 707 viviendas formales en la capital, una cifra que casi duplica las 363 unidades edificadas en el mismo periodo del año anterior. Este cambio de tendencia, según Leopoldo Hirschhorn, presidente de la Cámara Nacional de la Industria de Desarrollo y Promoción de Vivienda (Canadevi) en el Valle de México, es resultado de una mayor disposición de las autoridades para apoyar a los desarrolladores inmobiliarios.
Actualmente, hay en planeación 146 proyectos habitacionales que contemplan la construcción de 17,000 nuevas viviendas, las cuales se desarrollarán bajo la Norma 26 impulsada por la jefa de gobierno, Clara Brugada. Con un costo de hasta 1 millón 900,000 pesos, estas viviendas contarán con opciones de financiamiento a través del Infonavit y el Fovissste, y estarán ubicadas en alcaldías céntricas como Álvaro Obregón, Benito Juárez, Miguel Hidalgo y Azcapotzalco. Esto podría contribuir a la reducción de la presión sobre los precios y mitigar fenómenos como la gentrificación.
Una de las claves en esta reactivación es la Norma 26, que otorga a los desarrolladores importantes beneficios, como la posibilidad de construir más niveles, la exención de cajones de estacionamiento y un proceso de trámites más ágil. Con el objetivo de impulsar la vivienda social, esta norma ofrece una respuesta a los mitos que rodean la falta de terrenos para el desarrollo habitacional en la ciudad; cerca del 60% de la urbe se encuentra edificada con alturas de uno a dos niveles, lo que abre oportunidades para construir hacia arriba.
A pesar de estas iniciativas, el Infonavit no participa directamente en la construcción de proyectos bajo la Norma 26, a pesar de que el gobierno federal ha prometido edificar 1 millón 200,000 casas en el sexenio. El principal obstáculo se encuentra en el costo; el esquema federal considera un pago de 600,000 pesos por casa de 60 metros cuadrados, un modelo que resulta inviable en la capital debido a los altos precios del suelo.
Esta situación limita la ejecución de este modelo, incluso en el Estado de México, donde Canadevi ha propuesto aproximadamente 3,000 viviendas en conjunto con el Infonavit. Sin embargo, la industria de la vivienda aprecia en las acciones del gobierno una oportunidad para revivir su papel como motor económico. La reactivación de esta industria no solo busca satisfacer la demanda de vivienda, sino también convertirse en un aliado estratégico para impulsar la inversión y generar empleo.
La información presentada corresponde a la fecha de publicación original (2025-07-23 09:00:00) y refleja el contexto de aquel momento.
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