En una reveladora entrevista, Sasha Suda, exdirectora y CEO del Museo de Arte de Filadelfia, ha profundizado en las circunstancias que rodearon su abrupta destitución en noviembre pasado, un día marcado por la jornada electoral. En sus declaraciones, Suda señala que el consejo de administración trató de despojarla de su título como CEO, una alegación que ya había insinuado en su demanda contra la institución, pero que ahora detalla con mayor claridad.
Suda afirma que Leslie Anne Miller, la expresidenta del consejo del museo, intentó separar sus dos cargos. Inicialmente, Miller le había ofrecido ambos títulos, pero solo se permitiría que mantuviera ambos por un tiempo limitado. Según Suda, una vez que rechazó esta propuesta, el consejo dio marcha atrás en su decisión.
Cuando Miller finalmente se dirigió a Suda para ofrecerle formalmente el puesto de directora y CEO, Suda respondió con ironía: “¿Te refieres al que solicité?”. Este intercambio refleja la tensión subyacente durante la negociación de su cargo.
Un portavoz del museo no pudo comentar sobre la situación, ya que el caso de Suda sigue en litigio. El hecho de que Suda fuera destituida sin previo aviso y mediante un correo electrónico que mencionaba un “motivo” no especificado ha dejado a muchos preguntándose sobre la verdadera razón detrás de su despido. Tras su salida, el consejo alegó que Suda había “malversado” fondos institucionales, un reclamo que ella ha denominado una “farsa”. A su vez, Suda sostiene que algunos miembros del consejo comenzaron a investigar su gestión de manera injusta, argumento que el museo contradice, afirmando que la indagación era justa y centrada en un posible “robo”.
Una parte de este conflicto podría estar relacionada con un controvertido cambio de marca del museo, que pasó a denominarse Museo de Arte de Filadelfia, adoptando la acrónoma “PhAM”, parodiada como “PhArt”. Algunos miembros del consejo han argumentado que Suda no comunicó adecuadamente este cambio, aunque ella ha negado tal afirmación.
Suda también ofreció detalles sobre otros acontecimientos significativos en la institución, como la salida de Carlos Basualdo, el destacado conservador del museo. Según Suda, había puesto a Basualdo en licencia administrativa en 2024, aunque no especificó la razón detrás de esta decisión. Este asunto parece haber causado malestar entre algunos miembros del consejo, aunque una votación para evaluar su permanencia no llegó a concretarse.
En medio de esta agitación, Basualdo ha optado por no comentar sobre su salida, deseando a Suda lo mejor y elogiando la capacidad del museo para seguir siendo una gran institución. Con un panorama tan tumultuoso y acusaciones cruzadas entre las partes, la historia de Sasha Suda y el Museo de Arte de Filadelfia continúa desarrollándose, manteniendo a muchos a la espera de los próximos capítulos en esta saga institucional.
Gracias por leer Columna Digital, puedes seguirnos en Facebook, Twitter, Instagram o visitar nuestra página oficial. No olvides comentar sobre este articulo directamente en la parte inferior de esta página, tu comentario es muy importante para nuestra área de redacción y nuestros lectores.


