El 19 de junio de 2022 marcará un hito en la historia de Colombia. Por primera vez un candidato de izquierda es elegido para gobernar. Gustavo Petro, hoy presidente electo, representa a un sector que había sido ahuyentado, incluso a bala, del poder. La vicepresidenta electa, Francia Márquez, es la primera mujer negra elegida en tan alta dignidad. Una víctima del conflicto, lideresa ambiental, en el pasado se desempeñó como empleada del servicio. Es sin duda una gesta legendaria la de Petro y Márquez.
La campaña del Pacto Histórico logró una ventaja considerable frente al inesperado e incontrolable “ingeniero” Rodolfo Hernández, cuyo destape ante los colombianos las pasadas tres semanas logró asustar a parte del electorado que supuestamente recibiría de manera automática de Federico Gutiérrez. En todo caso, el discurso del miedo a Petro fue una poderosa narrativa que copó estos comicios. Inversionistas en pánico, cláusulas Petro por todos lados, empresarios, dirigentes gremiales, gente de todas las esquinas del sector industrial anunciaban que la llegada de Petro resultaría en una debacle democrática y económica para Colombia y que nos convertiríamos en Venezuela.
Por Ana Bejarano Ricaurte
En la imagen, de Mauricio Dueñas Castaneda para Efe, el presidente electo, Gustavo Petro, celebra junto a Francia Márquez.
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