Cuando el esperado evento “Bernini—Pintor y Escultor” se inaugure el 2 de diciembre en el Kunsthistorisches Museum de Viena, uno de los principales atractivos será una obra recientemente atribuida al renombrado maestro del Barroco. La pintura, titulada Retrato de un Hombre Mayor, había permanecido en un almacén del museo desde 1989, y hasta hace poco, se pensaba que era de un artista anónimo.
Gian Lorenzo Bernini, conocido principalmente por su trabajo como arquitecto y escultor, también fue un prolífico pintor, aunque son menos de 20 sus obras que han sobrevivido hasta hoy. Bernini es célebre por sus sobresalientes contribuciones a la Basílica de San Pedro en Roma, donde diseñó elementos arquitectónicos icónicos como la impresionante plaza y sus columnas. Entre sus esculturas más reconocidas, destacan el emocionante Éxtasis de Santa Teresa, que se encuentra en la iglesia de Santa Maria della Vittoria en Roma, y un famoso David que se exhibe en la Galleria Borghese.
El Retrato de un Hombre Mayor ha sido parte de la colección del museo desde 1920, cuando un coleccionista de arte local lo donó tras haberlo adquirido dos décadas antes, período en que se atribuyó erróneamente a Philippe de Champaigne, un contemporáneo de Bernini. La atribución cambió varias veces a lo largo de los años, hasta que finalmente se consideró obra de un artista anónimo, lo que suscitó su relegación a un almacén del museo.
La curadora de la exposición, Gudrun Swoboda, ha liderado la investigación que llevó a la atribución actual a Bernini. Dicha investigación se ha centrado en la forma en que el artista anónimo capturó la musculatura del rostro y la boca del retratado, describiendo la aplicación de la pintura como un proceso similar a la moldura en arcilla. La notable esculturalidad del bigote del sujeto y las similitudes observadas entre ciertas características del retrato y los trabajos conocidos de Bernini, como el Busto de Luis XIV, refuerzan su nueva consideración.
La exposición en Viena incluirá también 10 préstamos internacionales, y permanecerá abierta hasta abril de 2027. Además, Swoboda ha editado un libro que detalla la emocionante investigación en torno a esta obra y su nueva atribución, lo que promete ser un recurso valioso para los interesados en la obra del maestro durante su época.
Así, la revelación de esta pintura no solo destaca la importancia de Bernini como un multifacético artista del Barroco, sino que también abre un nuevo capítulo en la historia del arte, invitando a los amantes de la cultura a explorar las complejidades de su legado.
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