Diego Solórzano ha llevado a Rey Pila en un viaje musical notable, transformando lo que comenzó como un esfuerzo solista en una vibrante banda que ha encontrado su voz en el entorno musical contemporáneo. Desde su fundación, Rey Pila se ha distanciado de las tendencias comerciales, forjando un camino independiente que culmina en su reciente lanzamiento, Estan Strange I (Arts & Crafts, 2025), al cual se le ha añadido una versión Deluxe con cuatro temas extra.
“Nos encontramos fuera del mainstream, y lo consideramos una bendición”, comenta Solórzano, refiriéndose al rechazo que ha experimentado la banda. Este rechazo ha sido catalizador para desarrollar un estilo musical auténtico y distintivo, lo que ha permitido que su obra resuene con una audiencia fiel.
Originados de las cenizas de Los Dynamite, Rey Pila lanzó su álbum debut homónimo en 2010, el cual, según Solórzano, era más un proyecto solista que una colaboración bandística. Grabado en los renombrados Hole in the Sky Studios de Nueva York, el sonido del primer LP trataba de captar la esencia de la escena musical anglosajona. La verdadera transformación hacia una banda cohesiva ocurrió tras la incorporación de nuevos miembros y el lanzamiento del sencillo “Alexander”.
En su trayectoria, Rey Pila se unió a Cult Records, el sello de Julian Casablancas de The Strokes, y trabajó en The Future Sugar (2015) además de lanzar varios EPs entre 2017 y 2019. En 2020, lanzaron su tercer álbum, Velox Veritas.
La reciente producción, Estan Strange, fue realizada bajo la dirección del productor Paul Salva en Sonic Ranch, Texas, un lugar que se ha convertido en un segundo hogar creativo para la banda. Salva, conocido por su trabajo en el ámbito de la música electrónica, ha aportado un enfoque minimalista al sonido del disco, que mezcla letras en español e inglés, algo que la banda no había hecho desde su debut.
El proceso de grabación se inició en 2021, y Solórzano señala que cada álbum se ha convertido progresivamente en un proyecto más elaborado; Estan Strange ha requerido el mayor tiempo de producción. La banda se destaca por llegar al estudio con ideas bien desarrolladas, dejando la grabación de voces para el final del proceso.
Con respecto a la grabación, Andrés Velasco, guitarrista, subraya la importancia que tuvo Salva para mantener un balance entre producción y claridad, asegurando que cada elemento sonoro se perfeccione sin caer en la sobreproducción. Por su parte, Rodrigo Blanco resalta un sistema de trabajo que les permite pulir sus canciones, un proceso que se siente cada vez menos estresante con la experiencia.
La banda planea volver pronto al estudio para trabajar en nuevo material, mientras que ya tienen programadas presentaciones en Monterrey el 19 de septiembre y en Guadalajara el 24 de octubre, donde compartirán escenario con proyectos como Promiseland y The Shelter. A través de su viaje musical, Diego, Andrés y Rodrigo han seguido un enfoque que combina la evolución constante de su sonido con la esencia que caracteriza a Rey Pila.
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