En una videollamada desde su hotel en Mallorca, Marta González de Vega, guionista y actriz, comparte su experiencia en el ajetreado mundo del entretenimiento. Actualmente, está en medio de un rodaje para una serie basada en la exitosa saga de películas “Padre no hay más que uno”, creada por Santiago Segura, con quien ha colaborado en diez películas. Aunque no es una figura reconocida por el gran público, su huella en la comedia española es innegable. A lo largo de su carrera, ha escrito más de 500 monólogos para algunos de los cómicos más destacados del país, convirtiéndose en una figura esencial en el gremio.
La multifacética artista también se destaca por su obra de teatro “De Caperucita a loba en solo seis hombres”, que ha representado en Madrid durante más de una década. A pesar de su éxito, reconoce que no busca la fama pública. Su risa y su acento canario enmascaran una profunda reflexión sobre su trabajo y la vida misma.
En su nuevo proyecto, “Haciendo amigos”, Marta asume el reto de interpretar a una monitora de personas con discapacidad intelectual. Para darle autenticidad a su personaje, se reunió con varias cuidadoras para conocer sus vivencias y desafíos. “Es un honor interpretar a estas personas fascinantes que hacen el mundo mejor”, comenta. Busca que la historia suene natural y que no sea paternalista, reflejando la verdadera esencia de las experiencias compartidas.
Marta explica que, aunque trabaja principalmente en comedia, busca crear humor que trascienda lo superficial. Para ella, la comedia aborda aspectos oscuros y sirve como un refugio ante el miedo. Al ser guionista y actriz de los mismos proyectos, siente que escribir es similar a enamorarse, lleno de altibajos. No obstante, el proceso creativa es arduo y gratificante, por lo que busca oportunidades para actuar en otros proyectos.
Con su experiencia, ha trabajado en un entorno predominantemente masculino, pero asegura que siempre se ha sentido valorada. Marta aborda la crítica de su obra de manera pragmática, enfatizando que el éxito no siempre está reñido con la calidad. “Tres millones de espectadores no pueden estar equivocados”, reflexiona sobre la popularidad de sus trabajos.
En lo personal, admite que se enfrenta a altibajos emocionales, pero que la risa se ha convertido en su mejor aliada. Se considera una profesional disciplinada, ya que esa misma dedicación es clave para su felicidad. En su camino, ha encontrado que, a medida que acumula experiencia, su valor como creadora se vuelve más evidente.
Marta González de Vega, con una carrera de 25 años en la industria, revela que no se siente una “senior”, sino más bien alguien que sigue descubriendo y enriqueciendo su arte. Con una visión clara y una mente abierta, sigue tejiendo historias que no solo entretienen, sino que también invitan a la reflexión y a la empatía.
Su historia es un recordatorio de que el verdadero éxito va más allá de la fama. Es la habilidad de conectar, comprender y, sobre todo, compartir en comunidad. A sus 51 años, la actriz y guionista sigue creando y, al mismo tiempo, abriendo caminos para otras voces en la industria. La vida y su carrera son, según ella, un constante rebotar en un parque de atracciones.
Gracias por leer Columna Digital, puedes seguirnos en Facebook, Twitter, Instagram o visitar nuestra página oficial. No olvides comentar sobre este articulo directamente en la parte inferior de esta página, tu comentario es muy importante para nuestra área de redacción y nuestros lectores.


