La policía de Mónaco se encuentra en la búsqueda del responsable de un inquietante atentado que, en la noche del lunes, dejó a un multimillonario ucraniano y a dos personas más gravemente heridos. Este ataque, inusitado en uno de los territorios considerados más seguros del mundo, ha sacudido la serenidad del principado.
El objetivo del ataque fue Vadym Yermolaiev, un empresario de 58 años, nacido en Ucrania y residente en Mónaco desde hace al menos cinco años. Sancionado por el gobierno de Kiev, Yermolaiev ha acumulado numerosas enemistades en su país de origen, siendo un personaje polémico en el contexto de la economía post-soviética. Su fortuna, que Forbes estimó en 220 millones de dólares en 2021, proviene mayoritariamente del sector de la construcción en Dnipro, donde su conglomerado Alef lo ha posicionado como uno de los principales desarrolladores.
Yermolaiev, que ha manifestado su respaldo al ejército ucraniano contra la invasión rusa, adquirió la ciudadanía chipriota en 2017, buscando una “protección internacional” y cuestionando el sistema judicial y fiscal ucraniano. Sin embargo, en diciembre de 2023, fue sancionado por el presidente Volodimir Zelensky bajo acusaciones de comerciar en Crimea, lo cual ha complicado aún más su situación.
La explosión, ocurrida alrededor de las 21:00 hora local, se produjo en un edificio residencial cercano a la frontera con Francia. Los informes indican que el dispositivo fue una bomba trampa que contenía tornillos y perdigones. Las víctimas incluyen a un hombre y una mujer gravemente heridos, además de un adolescente de 13 años con lesiones leves. La esposa de Yermolaiev, que no se encontraba en el lugar al momento del ataque, no ha sido identificada aún.
El fiscal de Mónaco, Stéphane Thibault, ha calificado este incidente como un “intento de homicidio” y ha descartado la posibilidad de un acto terrorista. Las investigaciones continúan, y se ha captado en cámaras de seguridad a un sospechoso huyendo hacia el municipio de Beausoleil, en Francia. El Príncipe Alberto II describió el ataque como un “crimen atroz” que ha conmocionado a la comunidad monegasca.
Mientras la policía profundiza en las indagaciones, la figura de Yermolaiev sigue generando controversia. Un empresario de Dnipro lo describió como ambicioso y con una propensión a hacer enemigos. Este contexto de adversidad, junto a su compleja relación con Ucrania, sitúa a Yermolaiev en el centro de un dilema entre la riqueza acumulada y la violencia que lo rodea.
En un mundo donde el dinero y el poder pueden atraer tanto admiración como rencores, este ataque en Mónaco destaca la vulnerabilidad que enfrenta una figura como Yermolaiev, en medio de la turbulenta economía y sociedad post-soviética.
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