En un vibrante despliegue de creatividad y diversidad, la Compañía Nacional de Danza (CND) llevó a cabo el programa Coreógrafos internacionales en el emblemático Teatro de Bellas Artes, los días 29 y 30 de agosto de 2025, concluyendo con su última función el 31 de agosto. Este evento reunió a cinco destacados coreógrafos en una celebración del arte dancístico que incluye estrenos y obras significativas para la compañía.
El programa abarcó cinco piezas, de las cuales cuatro fueron estrenos, culminando con la premier mundial de Gratitud, una obra concebida para la CND por el portugués Juliano Nunes. Dentro de este magnífico repertorio se presentaron dos duetos: el brasileño Ricardo Amarante aportó su creación Love, Fear, Loss, que se inspira en las cautivadoras canciones de Edith Piaf y se ejecuta con música en vivo; mientras que el estadounidense James Whiteside presentó un fragmento de New American Romance.
La coreografía Mare crisium (Mar de las crisis), del armenio Arshak Ghalumyan, enfatiza la energía femenina, reflejando su percepción de la mujer como una fuerza poderosa. Ghalumyan, quien fue solista en el Staatsballett de Berlín, se enfoca en el cuerpo humano como la base de su arte. Según él, el verdadero potencial reside en la individualidad de cada bailarín y su capacidad de explorar más allá del simple movimiento.
Por su parte, Whiteside enfatiza una narración emocional en New American Romance, buscando que el público viva la historia de amor en escena y resuene con sus propias experiencias, capturando tanto la alegría como las dificultades de la relación humana.
El maestro español Nacho Duato no se quedó atrás, trayendo Gnawa, una obra que explora las raíces de la cultura mediterránea y la herencia de los gnawa, que son descendientes de esclavos subsaharianos. Esta pieza, rica en simbolismo, se acompaña de tradiciones rituales que representan la creación del universo a través de la luz.
Érick Rodríguez, director artístico de la CND, subraya la importancia de esta variedad de voces en un marco escénico; un hecho que resalta la singularidad de su compañía y su capacidad de interpretar estas obras con un estilo propio. Dijo que el proyecto no solo busca traer el mundo a la CND, sino también llevar la danza mexicana fuera de sus fronteras.
La presentación de estos coreógrafos internacionales no solo honra la diversidad cultural, sino que también ofrece al público una experiencia enriquecedora, pulsando un hilo que conecta la danza con la vida misma. Con un repertorio tan variado y significativo, el programa Coreógrafos internacionales se establece como un hito en la danza contemporánea de México.
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