El pasado 17 de julio de 2025, el mundo empresarial de México sufrió una pérdida significativa con la muerte de Roberto Servitje Sendra, cofundador de Grupo Bimbo, a la edad de 97 años. Este destacado empresario se destacó no solo por su éxito comercial, sino también por su fuerte compromiso con los valores humanos y sociales, lo cual dejó una huella imborrable en el país y en el ámbito global.
La triste noticia fue comunicada por el sacerdote agustino Francisco Javier Acero Pérez, amigo cercano de la familia, quien expresó su respeto y admiración a través de las redes sociales, resaltando el impacto de Servitje en el mundo empresarial y su dedicación a la Doctrina Social de la Iglesia.
Hasta el momento, Grupo Bimbo no ha emitido un comunicado oficial sobre el fallecimiento del empresario. Sin embargo, los ecos de su legado resuenan en la comunidad, y su influencia perdura en la filosofía y el funcionamiento de la compañía que ayudó a solidificar.
Nacido en 1928 en la Ciudad de México, Servitje fue un pilar clave en el crecimiento de Grupo Bimbo desde sus inicios. En 1954, lideró la expansión de la empresa hacia diversas ciudades, incluyendo Guadalajara y León, y, tras ocupar varios cargos, fue nombrado director general en 1979 y asumió la presidencia ejecutiva en 1990. Su enfoque en la calidad, la innovación y un modelo de negocio humano y participativo transformó a Bimbo en una de las panificadoras más emblemáticas del mundo.
Pero Servitje no solo fue un empresario visionario; su compromiso con la educación y la formación futura de líderes también brilla a través de sus contribuciones a instituciones como el IPADE. Además, impartió conferencias en universidades de renombre como Harvard y la Universidad de Virginia, compartiendo su vasta experiencia y conocimientos.
Su historia personal está intrínsecamente conectada con Bimbo, una empresa que se originó a partir de su familia, a través de la pastelería El Molino, fundada por su padre en 1928. La conexión familiar y el legado empresarial fueron elementos constantes en su vida, y su historia revela un profundo amor por la panificación, marcada por la dedicación y la innovación.
El apodo de “empleado número dos” de Bimbo le fue otorgado, ya que se sumó al equipo en 1945, el mismo año de su fundación, justo después de Alfonso Velasco, quien estuvo a cargo de construir la planta inicial. Junto a reconocidos socios, ayudó a establecer una visión que perduraría por generaciones.
A lo largo de su vida, Roberto Servitje Sendra dejó un legado que no solo transformó una empresa, sino que también influyó en la historia empresarial de México. Su compromiso inquebrantable con la excelencia y los valores humanos continúa inspirando a empresarios y líderes en diversas industrias. Para aquellos que deseen profundizar en su vida y su visión, se recomienda escuchar una entrevista que ofreció en 2024, donde comparte anécdotas y reflexiones que revelan sus pasiones y su legado empresarial.
Este artículo está basado en información disponible hasta la fecha de su publicación original y refleja un momento significativo en la historia de México, donde la pérdida de un ícono empresarial resuena profundamente en la comunidad.
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