Rusia y la Amenaza de los Drones: Un Análisis de Incursiones en Europa
En un contexto de creciente tensión geopolítica, un reciente informe revela que Rusia probablemente ha utilizado barcos de su flota clandestina para llevar a cabo lanzamientos de drones en Europa, interrumpiendo el tráfico aéreo civil y poniendo a prueba las defensas de varios países de la OTAN. Este análisis, elaborado por el International Institute for Strategic Studies (IISS), identifica 144 avistamientos sospechosos de drones en varios países europeos entre 2024 y 2026, con un notable aumento de estas actividades hacia finales de 2025, cuando llevaron al cierre temporal de aeropuertos en Alemania, España y Dinamarca.
La primera ministra danesa, Mette Frederiksen, calificó estos incidentes como “el ataque más grave contra la infraestructura crítica danesa hasta la fecha”. El informe subraya que la estrategia rusa se ha diseñado para operar por debajo del umbral que desencadenaría una respuesta colectiva de la OTAN, constituyendo así un “fracaso estratégico” en el ámbito de la defensa europea.
El mariscal jefe del aire, John Stringer, comandante supremo aliado adjunto de la OTAN en Europa, declaró que corresponde a cada miembro de la alianza decidir cómo responder ante tales amenazas, y enfatizó que muchos países están ahora tomando estas actividades con mayor seriedad.
A pesar de los numerosos avistamientos, es complicado atribuir individualmente cada incursión a Rusia. Sin embargo, la naturaleza de estas acciones se alinea con un patrón de perturbación observado desde la invasión de Ucrania en 2022. Hasta ahora, solo Suecia ha culpado directamente a Moscú por un evento específico, cuando un dron voló cerca de un portaaviones francés.
Los drones utilizados son difíciles de detectar, ya que vuelan a baja altura y pueden confundirse con aves o aviones en el radar. Esto agrava la situación, ya que pueden ser lanzados desde aguas cercanas, eludiendo las defensas antiaéreas convencionales. La creciente complejidad de estos incidentes pone de manifiesto la necesidad de mejorar las defensas antidrones en Europa, una área que las fuerzas armadas nacionales han empezado a considerar crítica.
El informe también pone de relieve el papel de la flota clandestina rusa, una red de barcos de propiedad incierta que permite a Moscú esquivar sanciones internacionales. La investigación del IISS ha documentado que estos barcos, como el Vezhen y el Boracay, han estado operando en áreas estratégicas, acompañados de numerosos avistamientos de drones, lo que sugiere una clara intención de vigilar instalaciones militares en países como el Reino Unido, Países Bajos, Bélgica, Francia y Alemania.
Los avistamientos de drones no se limitan a un solo país. En Alemania, se registraron más de 1,000 avistamientos sospechosos en 2025, muchos de los cuales ocurrieron sobre instalaciones de defensa y bases militares. Asimismo, se han reportado incursiones similares en los cielos de los Países Bajos y Bélgica, donde se sospecha que los drones estuvieron sobrevolando bases que albergan armas nucleares.
En un marco más amplio, este tipo de actividad no parece ser una coincidencia; al contrario, se ha convertido en una parte integrante de una nueva normalidad en la dinámica de seguridad europea. Las autoridades continúan trabajando para mejorar su capacidad de respuesta, aunque aún queda un largo camino por recorrer para identificar y neutralizar esta creciente amenaza en el horizonte.
Como conclusión, el entorno de seguridad en Europa está experimentando un cambio notable, lo que requiere una revisión urgente de las políticas de defensa y la implementación de nuevas medidas para enfrentar eficazmente el desafío de las incursiones de drones, que han demostrado ser cada vez más comunes y sofisticadas.
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