En Rusia, el 9 de mayo es el Día de la Victoria, una fecha que conmemora la victoria del país en la Segunda Guerra Mundial. Este año, sin embargo, el gobierno ruso ha extremado las precauciones ante la posibilidad de sabotajes y ataques en su territorio. Según un artículo del periódico El Mundo, Rusia afirmó haber frustrado más de 400 intentos de sabotaje en lo que va de año, y el primer ministro del país, Dmitry Medvedev, advirtió que se tomarán medidas preventivas drásticas.
Estas medidas incluyen el cierre de ciertas calles al tráfico y el despliegue de fuerzas de seguridad a lo largo del país. En Moscú, los autobuses y tranvías dejarán de funcionar temporalmente, y el acceso a ciudades como San Petersburgo y Minsk se verá restringido. Además, se han cancelado varios eventos públicos, incluyendo un desfile militar en la ciudad siberiana de Tomsk.
Estas medidas son una respuesta a la oleada de ataques que ha afectado a Rusia en los últimos meses. En abril, una bomba explotó en el metro de San Petersburgo, matando a 14 personas e hiriendo a más de 40. También ha habido ataques en lugares turísticos, como el resort de esquí de Krasnaya Polyana en el Cáucaso Norte. Muchos temen que estos ataques sean obra de los grupos separatistas del Cáucaso, que han amenazado con intensificar sus acciones en Rusia.
El Día de la Victoria es una festividad muy importante en Rusia, y los rusos esperan celebrarla con alegría y tranquilidad. Sin embargo, los terroristas han demostrado una y otra vez que no respetan tales ocasiones, y que están dispuestos a causar la muerte y la destrucción sin tener en cuenta el costo humano. Esperamos que las fuerzas de seguridad rusas puedan prevenir cualquier ataque y que el pueblo ruso pueda celebrar esta importante fecha sin incidentes.
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