El Sabadell protagonizó una remontada épica en su enfrentamiento contra el Castilla, logrando revertir un 2-0 adverso que traían del partido de ida. La Nova Creu Alta se llenó con 11.000 aficionados, cuya pasión se desbordó cuando Priego selló la victoria en el minuto 90, desatando la euforia de los presentes. Sin embargo, el partido estuvo marcado por decisiones arbitrales cuestionadas, que generaron un aire de controversia en la grada: el Castilla dejó sentir su descontento al reclamar un penalti por una falta a Joan Martínez y una infracción previa al segundo gol del Sabadell.
Desde el inicio, el Sabadell mostró una determinación feroz por lograr la remontada. En los seis minutos iniciales, el equipo, alimentado por el fervor del público, ahogó al Castilla en su propio campo, aunque no logró concretar en gol a pesar de dos oportunidades claras que exigieron grandes intervenciones del portero Fran.
A medida que el partido avanzaba, el filial madrileño se adaptó y comenzó a controlar el juego, llevando el partido a un ritmo más pausado. Sin embargo, la polémica no tardó en regresar. Un penalti claro a favor del Castilla no fue sancionado por el árbitro, quien, tras una revisión, optó por ignorar las reclamaciones del equipo. La tensión aumentarías segundos después con el anulado 2-0 del Sabadell, también ante una falta no juzgada por el colegiado que incidió en el desarrollo del encuentro.
El primer gol del Sabadell llegó de forma sorpresiva tras un error de la zaga del Castilla, que permitió a Priego transformar un libre indirecto en el 1-0. La falta de control del Castilla, con un doble error de Lamini y Fran, alteró la tranquilidad que habían mantenido hasta entonces.
En la segunda mitad, el Castilla intentó recuperar el control, pero se encontró con un gran Fuoli, portero del Sabadell, que estuvo atento para desviar un cabezazo peligroso. A medida que el encuentro adquiría un tono tenso, la incertidumbre sobre la clasificación se palpaba en el aire. Otra vez la polémica se hizo presente cuando el Sabadell pidió la expulsión de Lamini, alegando agresión, que también fue desestimada por el árbitro.
Cuando el tiempo se agotaba y la prórroga parecía inevitable, Priego arrebató cualquier expectativa al marcar el 3-0 en el minuto 90, culminando su actuación con un doblete y sellando la clasificación para la final del playoff a Segunda. El estadio estalló de júbilo, mientras el Castilla se quedaba atónito en su intento de mantener la ventaja.
En la hoja de partido, el Sabadell alineó a Fuoli; Astals, Bonaldo, Kaiser, Genar Fornés; Urri, Quadri, Priego, López-Pinto; Miguelete y Escudero, dirigidos por Ferran Costa. Por su parte, el Castilla contó con Fran González; Jiménez, Martínez, Lamini, Aguado; Cestero, Thiago, Palacios; Fortuny, Ciria y Ortega, bajo la dirección de Julián López de Lerma. Los goles se contabilizaron como sigue: 1-0 (30’): Priego; 2-0 (32’): Astals; 3-0 (90’): Priego.
El árbitro de este emocionante encuentro fue Rubén Ruipérez, quien mostró tarjetas amarillas a Miguelete, Lamini y Palacios, y expulsó a Coscia tras recibir dos amonestaciones.
Este choque, celebrado en un ambiente electrizante en la Nova Creu Alta, dejó claro que el fútbol está lleno de sorpresas y que la pasión de un equipo puede cambiar el rumbo de un partido en cuestión de minutos. La remontada del Sabadell no solo fue un triunfo en el campo, sino también un recordatorio de la intensidad y la emoción que el fútbol puede ofrecer.
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