El empresario Ricardo Salinas Pliego, reconocido como uno de los hombres más ricos de México, ha culminado una destacada visita a Estados Unidos, donde buscó apoyo del Gobierno de Donald Trump. Este viaje surge en medio de lo que Salinas Pliego considera una “persecución política” por parte de la administración de Claudia Sheinbaum. En Washington, el magnate se presentó ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos para denunciar lo que él califica como hostigamiento “fiscal, judicial y administrativo” que busca silenciar su voz en el debate público.
Durante su estancia, Salinas Pliego se reunió con miembros del gabinete de Trump, donde argumentó la relevancia de su conglomerado empresarial en la infraestructura económica de México. Entre sus empresas más destacadas se encuentran Banco Azteca, Total Play, la marca de motocicletas Italika y Elektra, la cual maneja una significativa cantidad de remesas enviadas desde Estados Unidos hacia su país natal. En este contexto, el empresario defendió que su grupo empresarial “cumple con los estándares internacionales en la prevención del lavado de dinero”, un tema crítico para las autoridades financieras estadounidenses.
Además, Salinas Pliego utilizó la reunión con el secretario del Tesoro de EE.UU., Scott Bessent, para expresar sus preocupaciones sobre la dirección actual de la economía mexicana. Manifestó que existe una alarmante falta de certidumbre y las condiciones necesarias para fomentar la inversión productiva y el crecimiento sostenido en México. Junto con su comunicado, se difundieron imágenes del empresario fuera del Departamento del Tesoro, acompañado de directivos de su grupo.
Las tensiones entre Salinas Pliego y el gobierno mexicano se remontan a la administración de Andrés Manuel López Obrador y han continuado bajo la presidencia de Sheinbaum. La situación se ha intensificado por las millonarias deudas fiscales que el empresario tiene con el fisco mexicano, las cuales se han vuelto cada vez más urgentes tras las resoluciones de la Suprema Corte de Justicia que dictaron que debe liquidar dichas obligaciones. Aunque él sostiene que está dispuesto a pagar, ha afirmado que la cantidad demandada por el gobierno no es la correcta.
En adición a sus problemas fiscales en México, Salinas Pliego enfrenta deudas en Estados Unidos, donde sus acreedores han requerido el pago de sus inversiones. Durante su gira, destacó su preocupación por el rumbo económico de México y elogió la gestión económica del gobierno de Trump, subrayando la “libertad” y las políticas de desregulación como factores clave que deben ser adoptados por otros países.
Asimismo, el empresario ha asumido un rol prominente en el movimiento ultraderechista en América, participando en la Conferencia de Acción Política Conservadora (CPAC) y aumentando su oposición al Gobierno de Morena. Durante su visita a Washington, expresò su deseo de evitar que México se convierta en un país sumido en la corrupción y la violencia, instando a una lucha por un México próspero y exitoso.
La situación de Salinas Pliego continúa siendo un punto focal de atención mediática y política, ya que su búsqueda de apoyo internacional indica una creciente unión entre intereses empresariales y alianzas políticas. Con el futuro de su conglomerado en la balanza, sus acciones en los próximos meses serán cruciales no solo para él, sino también para la interacción entre México y Estados Unidos en un contexto de desafíos económicos y políticos.
Gracias por leer Columna Digital, puedes seguirnos en Facebook, Twitter, Instagram o visitar nuestra página oficial. No olvides comentar sobre este articulo directamente en la parte inferior de esta página, tu comentario es muy importante para nuestra área de redacción y nuestros lectores.


