#Tenis | Santiago González, tenista mexicano de dobles, ha demostrado que la edad no es un obstáculo para seguir jugando a un nivel competitivo de alto nivel en el tenis ATP. Con 40 años y dos décadas de carrera, González ganó recientemente el título de dobles del Miami Open, un Masters 1000.
En una entrevista con El Economista, González explicó que su ascenso en el ranking ATP significa que el retiro no es una opción en este momento, y que sus proyectos fuera de las canchas, como su Academia, su marca de ropa y su inversión en bienes raíces, tendrán que esperar. González se siente muy bien tanto física como mentalmente y está disfrutando de su éxito en la cancha.
Hoy, después de su primer título maestro, las preguntas a Santiago tomaron un giro distinto. Con dos trofeos ATP en los primeros tres meses del 2023, la pregunta es: ¿Cómo mantenerse en este nivel?
Santiago inició el mes de abril en el número 19 del ranking en dobles, la mejor ubicación de su carrera y justo hace un año, celebraba su posición más alta en el escalafón, situándose en el 22.
—¿Consideras que tardó en llegar el título más grande de tu carrera?
—“Es el título más grande que he ganado en mi carrera y claro que no fue al principio, más al final, pero contento de que haya llegado. Tarde o temprano, estaba buscando este tipo de títulos de esta categoría, me había quedado corto en alguno de ellos como ocurrió en el Grand Slam de Roland Garros (junto a Donald Young en el 2017) y eso me da motivación para seguir adelante y seguir buscando este tipo de títulos”.
Para ganar su primer Masters 1000 (junto al francés Edouard Roger-Vasselin) derrotaron en la final a la mancuerna de Austin Krajicek (EU) y Nicolas Mahut (Francia), a los colombianos de los 16 títulos ATP juntos, Juan Sebastián Cabal y Robert Farah, y a los doblistas número 1 del mundo: Wesley Koolhof (Holanda) y Neal Skupsk (Gran Bretaña). Santiago-Edouard se reencontraron en menos de un mes con los colombianos Cabal-Farah en el Masters de Montecarlo, el primer equipo rival, ahora en superficie de arcilla.
“Este año tenemos una gran meta, ahora con estos buenos resultados es un año que empieza y le falta más. El ascenso en el ranking cambia el calendario, en el tipo de torneos que tenemos que armar para llegar lo mejor posible, porque al final estamos jugando contra los mejores, en los mejores torneos del mundo. Es Montecarlo, después Barcelona, los Masters de Madrid y Roma para llegar a Roland Garros, la temporada de arcilla”.
Santiago tiene un total de 20 títulos en competencias dobles ATP y fuera del circuito. Ha representado a México en la Copa Davis y en los Juegos Panamericanos ha obtenido dos medallas de oro, una en Santo Domingo 2003, otra en Guadalajara 2011 (mixtos) y en Río de Janeiro 2007 ganó el bronce.
De los 20 títulos ATP este año ganó dos con el francés Edouard Roger-Vasselin en las canchas duras de Miami y Marsella (ATP 250). Junto al estadounidense Scott Lipsky celebró siete trofeos y con el argentino Andres Molteni cuatro. Tanto con el brasileño Marcelo Demoliner como con el polaco Mariusz Fyrstenberg se coronó en dos ocasiones (con cada uno). Es la primera vez que Santiago juega con Roger de 39 años, que también miraba hacia la culminación de su carrera, sin embargo, la edad no fue un factor en la negociación para formar un equipo.
“Los jugadores sabemos del nivel que tenemos cada uno, no nos ponemos números en cuanto a la edad. Puede jugar uno de 20 con uno de 40 años, es mucho más la química dentro y fuera de la cancha de lo que puedas hacer en la estrategia o calendario que tengan. Roger y yo estamos en una buena fase, en la final de nuestra carrera tenisticamente hablando, quizá con tres o cuatro años más de carrera y se acaba, espero que estos años podamos hacerlo en gran nivel, seguir soñando grande”.
Por su parte, Edouard que ha enfrentado varios años una recuperación de su cadera, comentó este año a L’Equipe que tiene “la impresión de que todavía puedo jugar mucho tiempo. Físicamente no hay problema. Me preparo bien, entreno bien. No hay razón para que no continúe. Encontré una buena combinación con Santiago (González). Jugamos mucho al golf juntos. Él también está casado y tiene dos hijos menores de 10 años, como yo, tenemos un poco el mismo equilibrio, somos del mismo año. Nos gusta viajar en familia. Sabemos que estamos al final de nuestra carrera, pero queremos divertirnos”.
En las primeras 24 horas después de levantar el trofeo en Miami, Santiago le comentó a la página de noticias de la ATP, que está en el mejor momento de su carrera deportiva y lo confirmó en charla con este diario: “Tuve un tercer aire la verdad, con este tipo de resultados los últimos años y me siento bien, tenisticamente y mentalmente, la familia me apoya, mi hijo no quiere que me retire, seguiré jugando. En cinco años, cuando él tenga 15 y yo 45, intentaré darle sus primeros pasos en el tenis”.
Proyectos en pausa
Academia, marca de ropa y bienes raíces se perfilan como el futuro de tiempo completo para Santiago González. Durante la pandemia, en medio de la incertidumbre del tiempo que tomaría la inactividad deportiva, Santiago habló con El Economista sobre el lanzamiento de su marca de ropa, en aquel momento, se asoció con un amigo de su tierra natal Veracruz para crear los diseños. ‘Santi’ comenzó a promover su marca, regalaba gorras en los torneos que competía, y hoy, este plan no ha caducado, la marca sigue en promoción para que tome fuerza en los siguientes planes, como la Academia.
“Durante la pandemia creé la marca para que en mi retiro pueda usar ese logo para la Academia. Sigo haciendo gorras, no tanto para ganar dinero, sino para que la gente se vaya empapando de la marca”.
En los últimos dos años, en sus declaraciones, también tomaba fuerza el plan de convertirse en entrenador y seguir invirtiendo en bienes raíces en Veracruz, donde en Huatusco ha construido y vendido algunas casas.
“Ser entrenador, porque al final, lo que mejor hago es el deporte. Trataré de apoyar a los tenistas mexicanos a darles un seguimiento, por donde tienen que ir los profesionales, juveniles, las ‘carreteras’ que hay en el tenis, o etapa profesional o universitaria. Prepararme para eso, es algo diferente saber enseñar a la gente lo que has aprendido. (…) Me he enfocado en mi carrera y al único tenista que he apoyado es a mi hijo. Con el empiezo a practicar la etapa de entrenador. Estoy viajando unas 30-35 semanas al año y se me hace complicado relacionar todas las cosas y cuando lo haga, lo quiero hacer bien, por eso, no he abierto una Academia de tenis, porque cuando lo haga quiero estar al 100%”.


