miércoles, julio 15, 2026
  • Media Kit
  • Terminos y Condiciones
  • Compliance & Copyright
  • Quienes Somos
  • Trabaja con Nosotros
  • Contacto
  • RSS
Columna Digital
  • Internacional
  • Nacional
  • Política
  • Negocios
  • Estados
  • Deportes
  • columnas
  • Cultura
  • Gastronomía
  • Lifestyle
  • Tecnología
  • Salud
  • Viajes
  • Login
No Result
View All Result
Columna Digital
Home Cultura

Heinrich Schliemann el hombre que estaba convencido de que Troya existió

Redacción by Redacción
21 diciembre, 2022
in Cultura
Reading Time: 6 mins read
A A
0
944
VIEWS
Share on FacebookShare on Twitter

El hombre de negocios Heinrich Schliemann estaba convencido de que Troya existió de verdad y se dispuso a estudiar de manera cautelosa la “Ilíada y la Odisea” que Homero escribió. Recibiendo burlas y desaprobación Schliemann no necesitaba financiamiento de nadie, pues él tenía la suficiente solvencia económica (y de sobra) para realizar la expedición y además tenía una gran determinación que logró que su sueño se lograra. Sus sospechas comenzaron en la mítica ciudad Bunarbashi, lo que ahora se conoce como Turquía, puesto que se encuentra lejos del mar y, de acuerdo a los relatos, a los soldados griegos no les habría dado tiempo recorrer la distancia seis veces en un día.

La colina de Hisarlik, en cambio, tenía la topografía adecuada. Allí ordenó Schliemann a su equipo ponerse a excavar, con escaso miramiento, una zanja hasta llegar a la última de una serie de capas superpuestas de vestigios milenarios. Entonces apareció un fastuoso tesoro de oro y plata que solo podía pertenecer al rey Príamo. O eso creyó Schliemann, que en 1873 asombró al mundo con el fabuloso hallazgo. La célebre foto que hizo a su esposa Sofía engalanada con una rica diadema de oro, cual Elena de Troya, contribuyó a darle fama instantánea.

Coincidiendo con el 200 aniversario de su nacimiento, Berlín dedica una amplia exposición a la poliédrica personalidad de este pionero de la arqueología moderna y a sus controvertidos métodos de trabajo. Los mundos de Schliemann, repartida entre la Galería James Simon y el Neues Museum, repasa, a través de 700 objetos —muchos de ellos préstamos internacionales—, la increíble historia de un aventurero que tuvo, como dice Matthias Wemhoff, comisario de la exposición, “una vida en la que caben varias vidas”. Comerciante en Rusia, banquero en California, autor de guías de viaje sobre el Lejano Oriente… Todo eso fue Schliemann hasta que, pasados los 40, decidió reinventarse y volcar su fortuna en su auténtica pasión: la antigüedad griega.

La exposición empieza con un suceso de película, el naufragio en el que casi se ahoga un Schliemann de 19 años que emigraba a Venezuela para ganarse la vida. Hijo de un pastor que abusaba del alcohol y maltrataba a su madre, nació en Neubukow, en Mecklenburgo, en 1822, donde no pudo acabar la educación secundaria porque la familia carecía de medios. El relato del naufragio es el primero en el que se aprecia la tendencia a adornar y dramatizar que después le llevaría a inventar, o al menos exagerar, algunos de sus logros. Se conservan tres narraciones de lo sucedido frente a las costas de la isla de Texel, en Países Bajos. Y ninguna coincide. A su hermana le mandó el relato más dramático en una carta. “Entendía su vida como una aventura, y la describía como una aventura”, señala Wemhoff.

Tras el accidente cambió de planes. Se trasladó a Ámsterdam, donde empezó a llevar la administración de una empresa dedicada al comercio. Gracias a su increíble facilidad para los idiomas, lo destinaron a San Petersburgo, y poco después se estableció por sí mismo. El comercio de índigo y otros productos —armas entre ellos— durante la guerra de Crimea (1853-1856) lo convirtió en un hombre rico. De esa época es la famosa fotografía de un Schliemann treintañero con sombrero de copa y ostentoso abrigo de pieles, tomada en verano, con la que quería dejar constancia de su buena posición. Obsesionado por el reconocimiento, llegaría a ser premiado por el gremio del comercio y a conseguir la nacionalidad rusa.

Wemhoff cuenta que en sus memorias Schliemann fantasea con el origen de esa obsesión. De niño, su padre le habría regalado por Navidad un libro de historia universal en el que aparecía un grabado de Eneas frente a las murallas Troya que le fascinó: “Padre, estoy seguro de que Troya existe y que yo seré el hombre que la encuentre”. Entre risas, Wemhoff explica que es obvio que ese diálogo es inventado, pero no descarta que leyera ese libro —se muestra un ejemplar en alemán de la época— y Troya le causara gran impresión.

La segunda parte de la exposición se centra en sus descubrimientos arqueológicos. Pese a su fama de charlatán y farolero, Schliemann fue un hombre hecho a sí mismo también en lo académico. Llegó a escribir una tesis y a obtener un doctorado por la universidad de Rostock (Alemania). Pero lo hizo a los 47 años y la mayoría de los académicos de la época nunca le tomaron en serio. Aunque Troya y el tesoro de Príamo le dieron fama mundial, mucho más importante es su descubrimiento de la cultura micénica, la primera civilización avanzada de Europa, mil años más antigua que la conocida hasta entonces.

En Micenas, donde empezó a excavar en 1876 en busca de más héroes homéricos, halló los restos de una ciudadela, la célebre puerta de los leones, y varias tumbas reales, entre las que pensó que estaba la de Agamenón. El hallazgo más espectacular es una máscara funeraria de oro que atribuyó al rey micénico pero que según estudios posteriores es unos 300 años anterior. Schliemann la bautizó como “la máscara de Agamenón” y así se sigue conociendo hoy en día. En la muestra se exhibe una copia de la original, que se encuentra en el Museo Arqueológico de Atenas.

La exposición no ahorra críticas a los controvertidos métodos de Schliemann, que algunos historiadores califican de brutales incluso para los estándares de la época. Como estaba convencido de que la Troya homérica se hallaba en los estratos más profundos de Hisarlik, cavó rápidamente una zanja vertical que destruyó buena parte de los vestigios. “Troya no fue destruida por los aqueos, sino por Heinrich Schliemann”, se lee en uno de los paneles, que atribuye la frase a un anónimo.

Muchos de esos objetos pueden verse en la muestra todavía con las etiquetas escritas a mano por Sofía, la segunda esposa del aventurero, 30 años más joven que él y que le acompañaba en las campañas. El estallido de la guerra en Ucrania ha impedido que otras piezas del tesoro de Príamo, que iban a viajar a Berlín para la muestra, abierta hasta el 8 de enero, puedan exhibirse. Alemania ha cortado la colaboración con Rusia, donde se conservan las joyas de oro después de que el Ejército rojo las expoliara al final de la II Guerra Mundial. En su lugar pueden verse réplicas de gran calidad.

Se conservan miles de las cartas que se intercambió con decenas de expertos de todo el mundo, a los que trató de convencer de la validez de sus teorías organizando conferencias académicas en Hisarlik. Dejó escrito que quería que el tesoro de Príamo, que donó a los entonces Museos Imperiales de Berlín —tras comprárselo a las autoridades del imperio Otomano después de que le pillaran llevándoselo de extranjis—, nunca se separara. Durante décadas nadie supo dónde acabaron las joyas, hasta que en 1994 emergió que las tenía el Museo Pushkin. Berlín exige su restitución a Moscú desde entonces.

El arqueólogo murió el 26 de diciembre de 1890 en Nápoles, a los 62 años. “La vida de Schliemann daría para una gran película”, asegura Wemhoff: “Aquí hemos intentado presentarla así, con sus contrastes y todas las cosas sorprendentes que le pasaron y que emprendió este hombre que medía 1,56 metros. Fue una persona incansable que tuvo la voluntad inquebrantable de diseñar su vida y llevarla al éxito”.

Gracias por leer Columna Digital, puedes seguirnos en Facebook, Twitter, Instagram o visitar nuestra página oficial.

La nota precedente contiene información del siguiente origen y de nuestra área de redacción.

Tags: BunarbashiColumna DigitalDescubrimientoGalería James SimonHeinrich SchliemannHisarlikHomeroLa Ilíada y la OdiseaLos mundos de SchliemannMatthias WemhoffNeues Museumtroya
Previous Post

Volodimir Zelenski, confirma que viaja a Estados Unidos para reunirse con Biden

Next Post

Solidaridad

Next Post

Solidaridad

julio 2026
LMXJVSD
 12345
6789101112
13141516171819
20212223242526
2728293031 
« Jun    

BROWSE BY TOPICS

2025 america Arte cb television noticias changoonga ciudad Claudia Sheinbaum Columna Digital Cultura Deportes Donald Trump economia Elecciones españa Estados Unidos fútbol gobierno guerra Historia Innovación Internacional israel justicia Latinoamérica Liga MX mimorelia noticias Moda México noticias noticias michoacan noticias morelia noticias morelia ultima hora Opinion politica quadratin noticias Rusia salud Seguridad Sociedad Tecnología Tendencias trump Turismo ucrania Violencia

Busca una Noticia

No Result
View All Result

Columna Digital es una marca de Grupo Editorial Guíaaaa ® integrado por Periodistas y Columnistas mexicanos interesados en la objetividad informativa.

Links Rapidos

  • Media Kit
  • Terminos y Condiciones
  • Compliance & Copyright
  • Quienes Somos
  • Trabaja con Nosotros
  • Contacto
  • RSS

Categorías

  • columnas
  • Cultura
  • Deportes
  • Estados
  • Gastronomía
  • Internacional
  • Lifestyle
  • Nacional
  • Negocios
  • Política
  • Salud
  • Tecnología
  • Viajes

Columna Digital

Columna Digital HD Logo
Columna Digital HD Logo

Grupo Editorial Guíaaaa / Fundado en 1988.

  • Media Kit
  • Terminos y Condiciones
  • Compliance & Copyright
  • Quienes Somos
  • Trabaja con Nosotros
  • Contacto
  • RSS

© 2021 Columna Digital - Copyright © Todos los derechos reservados Grupo Editorial Guiaaaa.

Welcome Back!

Login to your account below

Forgotten Password?

Retrieve your password

Please enter your username or email address to reset your password.

Log In
No Result
View All Result
  • Internacional
  • Nacional
  • Política
  • Negocios
  • Estados
  • Deportes
  • columnas
  • Cultura
  • Gastronomía
  • Lifestyle
  • Salud
  • Tecnología
  • Viajes
  • Radio Columna Digital

© 2021 Columna Digital - Copyright © Todos los derechos reservados Grupo Editorial Guiaaaa.