La reciente eliminación del exhibit “Freedom and Slavery in the Making of a New Nation” en el Independence National Historical Park de Filadelfia ha suscitado un amplio debate sobre la interpretación de la historia en los espacios culturales estadounidenses. Esta decisión se produjo en enero de 2026, tras una orden del presidente Donald Trump, quien instó a despojar de “ideología corrosiva” a los lugares de patrimonio cultural en todo el país.
El exhibit, que se centraba en las vidas de nueve personas esclavizadas por George Washington, el primer presidente de Estados Unidos, buscaba explorar la compleja relación entre la esclavitud y la libertad en la fundación de la nación. Publicaciones en redes sociales, que comenzaron a circular el 22 de enero, mostraron a trabajadores retirando los paneles informativos sobre la economía esclavista. La acción se enmarca dentro de un esfuerzo más amplio para cumplir con un decreto presidencial de marzo de 2025, que ordenó al Servicio Nacional de Parques (NPS) enfocarse en “la grandeza de los logros y el progreso del pueblo estadounidense”, advirtiendo que los materiales presentes en los sitios patrimoniales nacionales serían objeto de revisión para evitar “desprestigiar inapropiadamente a los estadounidenses”.
El Independence National Historical Park, que fue creado durante la administración de Barack Obama, ha sido objeto de críticas por parte de la administración Trump, que ha tachado su enfoque educativo de presentar a Estados Unidos como “supuestamente racista”. Un portavoz del Departamento del Interior aseguró que la remoción del exhibit se llevó a cabo “en conformidad con la orden” para garantizar “precisión, honestidad y alineación con los valores nacionales compartidos”.
La eliminación de esta y otras muestras en parques nacionales ha sido vista como un intento de borrar partes significativas de la historia estadounidense. En un contexto donde se han eliminado también objetos promocionales que reflejan puntos de vista sobre diversidad y equidad en la NPS, la crítica se ha extendido a la política de admisión gratuita en los parques, que fue suspendida para conmemorar jornadas clave, revirtiéndose en su lugar a un nuevo sistema que promueve la entrada gratuita en la fecha de cumpleaños de Trump.
Voces destacadas como la de Michael Coard, un abogado conocido, han calificado esta acción como un “ataque a la historia”, subrayando que la coalición que cofundó fue fundamental para establecer un memorial a los esclavizados en el parque. En declaraciones sobre este acto de censura, Kasey Meehan, directora del programa Freedom to Read de Pen America, expresó que este ataque es un intento de establecer una visión estrecha de la historia y la identidad de Estados Unidos.
La situación plantea un desafío significativo para el acceso a la información en espacios públicos, que deben servir como plataformas para una educación abierta y diversa. A medida que el debate sobre la historia y las narrativas culturales continúa en Estados Unidos, la tensión entre la preservación de la historia y las iniciativas políticas sigue siendo un tema candente y relevante para los ciudadanos.
Actualización (1769207798): No se han reportado cambios significativos en el tema desde la fecha original.
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