En respuesta a los aranceles que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, podría anunciar este 2 de abril, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, presentó un nuevo programa integral enfocado en el fortalecimiento de la economía nacional, con especial atención a la industria automotriz. Este plan, según indicó la mandataria, tiene como objetivo no solo proteger la economía mexicana de los efectos de los aranceles, sino también impulsar la manufactura y reducir la dependencia de las importaciones.
Durante una conferencia de prensa, Sheinbaum aclaró que su administración no adoptará una estrategia de represalia directa, como lo serían medidas espejo, es decir, imponer aranceles a productos estadounidenses. En lugar de ello, explicó que el enfoque del gobierno mexicano será la creación de un programa de desarrollo industrial que aproveche las fortalezas internas del país.
El “Día de la Liberación” al que se refirió Trump, según lo indicado por la portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, implicaría la imposición de aranceles de forma inmediata, lo que podría impactar gravemente el comercio internacional. En este contexto, Sheinbaum destacó que el gobierno mexicano ya ha comenzado a preparar un programa que busca aprovechar la situación como una oportunidad para fortalecer la industria nacional.
El programa, que ha sido diseñado durante los últimos seis meses como parte del denominado “Plan México”, no solo se enfocará en el sector automotriz, sino también en otros sectores clave de la manufactura. Sheinbaum destacó que la estrategia se basará en experiencias internacionales, como la adoptada en Brasil bajo la presidencia de Dilma Rousseff en 2012, que resultó en un aumento del 75% en la producción automotriz en ese país.
La mandataria mexicana explicó que, en el caso de Brasil, se implementaron medidas fiscales que incentivaron la inversión en investigación y desarrollo, así como en la mejora de la eficiencia y la adquisición de autopartes locales. Este tipo de incentivos también será considerado en el nuevo programa mexicano, con la finalidad de fortalecer la competitividad de la industria automotriz y otros sectores estratégicos.
Además, Sheinbaum destacó que el gobierno mexicano continuará fomentando la inversión en infraestructura, como trenes, aeropuertos y puertos, lo que permitirá un mayor impulso a la manufactura en el país y una reducción en la dependencia de las importaciones. En este sentido, mencionó la importancia de las políticas de “poles de bienestar” que han sido parte de su plan económico.
Otro tema abordado por la presidenta en la rueda de prensa fue su reciente conversación con el ministro de Finanzas de Canadá, Mark Carney, con quien discutió el fortalecimiento del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC). Sheinbaum destacó que el acuerdo comercial ha traído mejoras significativas a la economía mexicana y que sigue siendo crucial para las relaciones económicas entre los tres países. Asimismo, recordó que la renegociación del tratado comenzó durante el gobierno de Enrique Peña Nieto y fue concluida bajo la administración de su predecesor, Andrés Manuel López Obrador, quien consiguió mejores condiciones comerciales para México.
El enfoque del gobierno mexicano sigue siendo el de construir una economía más resiliente frente a los retos internacionales, como lo ejemplifica este programa de fortalecimiento industrial y su voluntad de fortalecer relaciones con socios clave como Canadá y Estados Unidos.
Este nuevo plan, que se revelará oficialmente en los próximos días, es una respuesta clara de la administración Sheinbaum ante los desafíos globales, demostrando la importancia de proteger la economía nacional mientras se busca generar un desarrollo sostenible y menos dependiente de las importaciones.


