La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, ha enfrentado un torrente de críticas por parte de la oposición debido a su propuesta de reforma electoral. En una reciente conferencia matutina, Sheinbaum defendió su iniciativa, asegurando que su objetivo es fortalecer la democracia, garantizar la representación de las minorías y preservar la autonomía del Instituto Nacional Electoral (INE). “La oposición ha tratado de propagar la idea de que en México no hay democracia y que estamos camino hacia un régimen autoritario. Eso es completamente falso. México cuenta con libertades absolutas, democracia y respeto a los derechos humanos”, afirmó con firmeza.
Tras una reunión con la comisión presidencial encargada de la reforma y los coordinadores parlamentarios de su partido, Morena, la presidenta confirmó que la propuesta aún está en desarrollo y que será presentada al Congreso en febrero. Uno de los puntos destacados de su argumentación es la necesidad de reducir el costo de las elecciones, ya que considera que México tiene uno de los sistemas electorales más caros del mundo. “No debería ser así”, subrayó.
En respuesta a las comparaciones con situaciones de otros países, como Venezuela, Sheinbaum descalificó las críticas que ya referencian su reforma como “Ley Maduro”. Rechazó reunirse con los líderes de la oposición, argumentando que las propuestas están siendo evaluadas por su equipo. En cuanto a la propuesta que presentó el empresario Claudio X. González, la presidenta lo calificó de “bastante mala”, y criticó la longitud del documento presentado por el INE, aunque identificó una parte de su contenido como potencialmente interesante, específicamente la sugerencia de alterar la fecha de la elección judicial programada para 2027.
Sheinbaum ha reiterado que su reforma no busca eliminar la autonomía del INE, en respuesta a declaraciones recientes del presidente de la comisión, Pablo Gómez, quien cuestionó si dicha autonomía es esencial para la independencia de las autoridades electorales. “No se trata de restarle autonomía al INE, no se la vamos a quitar”, aclaró.
Entre los otros objetivos de la reforma se encuentran mejorar la representación de las minorías, modificar la elección de los diputados plurinominales para que sean elegidos por los votantes en lugar de por las cúpulas de los partidos, potenciar la democracia participativa mediante consultas populares, facilitar el voto de los mexicanos en el extranjero, reducir el número de regidores en los municipios y eliminar el fuero.
A medida que avanza el debate, Sheinbaum ha buscado enfriar las tensiones, indicando que su equipo necesita de dos a tres semanas más para presentar una propuesta bien estructurada antes de enviarla al Congreso. Además, ha restado importancia a las diferencias con sus aliados, el Partido Verde y el PT, quienes consideran la reforma innecesaria y se resisten a reducir el financiamiento público para los partidos.
La presidenta ha delegado a la secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, la responsabilidad de negociar con estos partidos antes de que se presente la iniciativa formal. “Hay que dialogar. Una vez que la propuesta esté lista, se discutirá en el Congreso. Ahora seguimos trabajando en los detalles internos”, concluyó.
Nota: Este contenido corresponde a información de fecha 2026-01-15 09:47:00.
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