El clima en la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) se torna tenso a medida que se acerca el 1 de febrero de 2026, fecha crítica en la que podría estallar una nueva huelga promovida por el Sindicato Independiente de Trabajadores de la Universidad Autónoma Metropolitana (SITUAM). Este sindicato ha calificado la reciente propuesta económica de la administración universitaria como “insuficiente, regresiva y desconectada de la realidad”.
En una conferencia de prensa en el Club de Periodistas, el secretario general del SITUAM, Arturo León Velasco, reveló que las negociaciones han estado en curso durante 11 sesiones ante el Tribunal Federal Laboral, pero la administración no ha logrado satisfacer las demandas de los trabajadores, quienes buscan un incremento salarial del 30% directo y un ajuste del 20% al tabulador de sueldos. La oferta presentada por la universidad consiste en un aumento del 4% directo al salario, además de un ajuste ponderado de 2% y un 0.7% adicional de carácter emergente. Esta propuesta se aleja considerablemente de las expectativas del sindicato.
El SITUAM advierte que aceptar las condiciones actuales implicaría normalizar la precarización laboral, lo que contradiría el compromiso de la universidad con la excelencia académica. Además, la situación se complica con más de 100 demandas relacionadas con violaciones al Contrato Colectivo de Trabajo (CCT), que van desde el robo de material de trabajo hasta violencia laboral y contrataciones irregulares, especialmente en unidades en crecimiento como la de Lerma.
Como parte de sus acciones, el SITUAM planea dirigirse al Centro Federal de Conciliación y Registro Laboral para definir los proyectos de acuerdo que se someterán a consulta mediante un voto personal, libre, directo y secreto, conforme a la Ley Federal del Trabajo. Este enfoque refleja la voluntad del sindicato de involucrar a sus miembros en la toma de decisiones cruciales para el futuro del colectivo.
Al concluir el evento, el SITUAM demostró su solidaridad internacional, recibiendo a representantes de Panamá. Estos denunciaron la separación injustificada de 298 docentes en su país tras participar en huelgas por la seguridad social, alertando sobre los riesgos de la criminalización de la protesta social. Según ellos, las políticas de austeridad y represión enfrentadas podrían extenderse a otros países de la región si no se establece una respuesta colectiva.
La cuenta regresiva ha comenzado. El plazo para evitar la huelga en la UAM vence el 1 de febrero a las 23:00 horas, mientras las expectativas y tensiones crecen en la comunidad universitaria, que espera una resolución justa y equitativa para sus trabajadores.
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