En los últimos años, diversos ejecutivos del ámbito tecnológico han señalado que las gafas podrían emerger como la próxima gran interfaz del hardware de consumo. Sin embargo, la realidad actual de las smart glasses, como las G2 de Even Realities, es que dependen significativamente de la conexión a teléfonos móviles, a pesar de contar con un hardware notable. Las G2 se presentan como un par de gafas de aspecto premium, con una pantalla tipo heads-up en estilo neón visible en cualquier condición de luz, pero su funcionalidad se ve limitada por la conectividad, que puede resultar poco confiable.
Even Realities ha adoptado un enfoque diferente respecto a sus competidores, como Meta. En lugar de incluir cámaras o altavoces, han diseñado sus dispositivos con un display monocrómico que proyecta textos e información en verde, asemejándose a un letrero de neón. Esta decisión refleja una intención clara de centrarse en la productividad, evitando la preocupación que podrían generar las grabaciones no deseadas en el entorno.
Las gafas G2 representan una mejora respecto a su predecesora G1, aumentando la luminosidad de su pantalla a 1,200 nits, incorporando cuatro micrófonos en lugar de dos y ampliando el área de visualización en un 75%. A pesar de los problemas iniciales de desconexión con la aplicación, la experiencia ha mejorado notablemente gracias a actualizaciones de software.
El diseño de las gafas, que se ofrecen en dos variantes de marco y pesan solo 35 gramos, se apoya en un marco de aleación de magnesio y patillas de aleación de titanio, lo que proporciona un ajuste cómodo. Aunque su uso prolongado no ha sido necesario para muchos que trabajan desde casa, la protección UV de los lentes las hace recomendables para su uso en el exterior.
La duración de la batería, que puede alcanzar hasta dos días con una sola carga, es otra característica destacable. Las gafas se acompañan de un estuche protector que permite recargar el dispositivo hasta siete veces antes de necesitar una conexión a la corriente. Si bien el estuche es voluminoso, su robustez asegura la protección del gadget.
Entre las funcionalidades, se incluyen recordatorios, acceso a notas y la visualización de notificaciones telefónicas. La participación del asistente virtual Even AI también se vuelve central, aunque ha mostrado limitaciones en el reconocimiento de voz, especialmente en entornos ruidosos.
Una variante adicional al sistema de control es el anillo R1, lanzado junto a las G2, que proporciona una superficie táctil opcional para manejar las gafas. Sin embargo, la elevada relación costo-beneficio del anillo, especialmente considerando que las propias gafas ya ofrecen controles táctiles, suscita dudas sobre su necesidad.
Con el costo de las G2 fijado en $599, su calidad de hardware en un marco atractivo es innegable. Pese a que la empresa está trabajando para integrar aplicaciones de terceros y mejorar la personalización de las gafas, el uso diario fuera de aplicaciones de traducción o teleprompter parece limitado. El enfoque de Even Realities, en el que se omite la cámara y los altavoces para centrarse en la productividad, puede ser prometedor, pero requiere un avance significativo en el desarrollo de software de primera parte para transformar las gafas en un dispositivo realmente indispensable en la vida cotidiana.
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