En Playa del Carmen, la reciente actualización de las tablas catastrales ha generado una gran preocupación entre los sectores hotelero y empresarial. Las nuevas disposiciones del ayuntamiento podrían resultar en increíbles aumentos en el impuesto predial que van del 2,000% al 5,000% en ciertas áreas del municipio.
La alcaldesa, Estefanía Mercado, utilizó sus redes sociales para exponer una situación que ella considera injusta: un hotel lujoso frente al mar ha estado pagando un valor catastral de solo 50 pesos por metro cuadrado durante 12 años, mientras que una vivienda en Villas del Sol paga hasta 1,200 pesos por metro cuadrado. Mercado sostiene que esta discrepancia es un claro ejemplo de una falta de equidad que se busca corregir.
Frente a este panorama, Toni Chaves, presidente de la Asociación de Hoteles de la Riviera Maya, hace un llamado a la alcaldesa para establecer un diálogo respecto a esta medida, alegando que el actual contexto de baja afluencia turística en Quintana Roo hace que un aumento tan drástico no sea apropiado. En su opinión, los hoteleros no están en contra de la actualización, pero sí cuestionan la magnitud de los incrementos propuestos. Sugiere que lo lógico sería ajustar los valores anualmente más el Índice de Precios y Cotizaciones (IPC), en lugar de plantear un aumento tan severo.
Chaves también enfatiza que los comentarios que indican que un hotel paga menos que una casa son inexactos, y muestra su deseo de que se pueda llegar a un consenso que beneficie a todas las partes involucradas.
Por otro lado, Miriam Cortés, presidenta de la Asociación de Clubes Vacacionales de Quintana Roo, resalta la necesidad de evitar la narrativa de “hoteleros malos” versus “pueblo bueno”, señalando que esto no ayuda a fomentar un diálogo constructivo. Cortés destaca que han solicitado una reunión con las autoridades para obtener aclaraciones sobre las actualizaciones catastrales, ya que consideran que la información disponible es insuficiente para comprender el verdadero impacto de los incrementos propuestos.
En este contexto de tensión y diálogo, es esencial que se busque una solución que contemple las preocupaciones de ambos sectores y permita una actualización de las tablas catastrales que sea justa y razonable. Aunque las propuestas están sobre la mesa, el destino de esta situación aún no está claro, y la comunicación entre el ayuntamiento y el sector privado será clave para el futuro de Playa del Carmen.
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