En Puebla, la situación de seguridad para los turistas se perfila como un desafío crítico, reflejado en el escaso 20% de los 302 afiliados a la Asociación Poblana de Hoteles y Moteles que se encuentran conectados con los sistemas de cámaras a la Dirección de Emergencia y Respuesta Inmediata (DERI) del ayuntamiento. Esta baja participación surge a pesar de la evidente necesidad de proteger a los huéspedes en un contexto de creciente inseguridad.
Gustavo Ponce de León Tobón, director ejecutivo de la asociación, reconoció que aunque la inversión en equipos de circuito cerrado no supera los 15,000 pesos, sigue siendo insuficiente para motivar a los propietarios a actuar. Es crucial que todos los empresarios, especialmente aquellos situados en el centro histórico, refuercen sus medidas de seguridad, ya que las cámaras no solo sirven para disuadir actos delictivos, sino también para alertar a las autoridades ante situaciones sospechosas.
Una de las preocupaciones más apremiantes es el robo a transeúntes, un delito que genera ansiedad tanto en los empresarios como en los visitantes. A pesar del bajo costo de las instalaciones de seguridad, la respuesta de los hoteleros ha sido lenta. Es imperativo que se unan a las autoridades municipales para facilitar la captura de asaltantes en el vibrante pero vulnerable Centro Histórico de la ciudad.
Además, se ha ejemplificado el peligro real al que se enfrentan los huéspedes, recordando un trágico incidente en 2018, donde un joven de Veracruz fue asesinado al resistirse a un asalto frente al hotel Camino Real. Este caso subraya la importancia de una buena vigilancia; la identificación del responsable fue posible gracias a las cámaras de seguridad, un recordatorio de que estas herramientas son efectivas no solo en la prevención, sino también en la resolución de crímenes.
Ponce de León enfatizó que es fundamental que los hoteleros que aún no han instalado sistemas de seguridad lo hagan, y que aquellos que ya cuentan con ellos, los conecten al DERI. La instalación de estos sistemas es vital no solo para la protección de los huéspedes, sino también para ayudar a las autoridades a identificar a los delincuentes.
La alarmante situación vigente destaca la necesidad urgente de que los dueños de negocios contribuyan proactivamente a la seguridad de sus establecimientos y, por ende, de la comunidad. En un entorno donde la salvaguarda de la imagen turística es crucial, se requiere un enfoque colectivo y decidido para mitigar los riesgos que enfrenta la industria hotelera en Puebla.
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