La relocalización de empresas en el contexto del nearshoring ha abierto un panorama lleno de oportunidades para Sonora, una región que busca capitalizar en la dinámica económica de ciudades vecinas en Estados Unidos, especialmente Phoenix, Arizona. Según Antonio Astiazarán Gutiérrez, presidente municipal de Hermosillo, esta sinergia podría traducirse en beneficios económicos significativos para la población local.
Phoenix ha sido un imán para inversiones, atrayendo más de 165,000 millones de dólares, posicionándose como la ciudad que crece más rápidamente en Estados Unidos. Un ejemplo prominente es Taiwan Semiconductor Manufacturing Company (TSMC), líder mundial en la fabricación de semiconductores, que planea generar alrededor de 80,000 empleos en esta ciudad. Esta relación entre Hermosillo y Phoenix, donde ambas ciudades se consideran hermanas, se ha cultivado durante años, y la situación económica de Phoenix representa una oportunidad dorada para Sonora.
Chihuahua, por su parte, está en una posición favorable para atraer inversiones que enriquezcan su cadena de suministro, creando estrategias que potencien sus beneficios económicos a partir de la experiencia sonorense. La instalación de la planta Ford en Hermosillo, la más grande de la empresa en Norteamérica, ha sido un catalizador de desarrollo, generando condiciones para la llegada de nuevas inversiones.
Sin embargo, para captar estas oportunidades, Astiazarán Gutiérrez subraya la importancia de que Chihuahua avance en varios frentes: mejorar la infraestructura, asegurar el suministro de agua, implementar reformas regulatorias y establecer corredores industriales y de transporte.
El desarrollo de infraestructura es fundamental y para ello Sonora necesita asegurar recursos económicos. A partir de la crisis de deuda que enfrentaba Hermosillo en 2021, se ha logrado revertir la situación. En ese año, el 63% de su presupuesto provenía de federales, mientras que ahora, el 63% es de ingresos propios. La mejora en la calificación crediticia es un claro indicativo de este avance.
Las inversiones en obra pública han crecido notablemente, pasando de 220 millones de pesos en 2021 a más de 1,600 millones en 2026. Además, se han implementado estrategias de participación público-privada para evitar el endeudamiento. Este modelo ha permitido la construcción de infraestructura esencial, como el libramiento de la ciudad.
En cuanto al agua, Astiazarán Gutiérrez ha señalado la importancia de su uso eficiente y la reutilización. Con un consumo promedio de 400 litros diarios en 2021, la meta es reducirlo a 200. Se han implementado estrategias para maximizar la eficiencia del recurso y se ha establecido un proyecto con Ford para utilizar exclusivamente agua tratada en su planta.
Por último, la regulación también está en movimiento, con esfuerzos que han llevado a la digitalización de 114 trámites municipales, con un objetivo de llegar a 180 para 2026. También se busca mejorar la infraestructura para agilizar los cruces fronterizos, un factor crucial para optimizar el comercio entre Sonora y Estados Unidos.
Con estos avances, Hermosillo se posiciona como una capital estatal competitiva, destacando por la generación de empleo, donde en el primer bimestre de 2026 se reportaron 9,255 nuevos puestos. La estrategia es clara: preparar a Sonora para aprovechar el potencial del nearshoring y las inversiones, garantizando un futuro más próspero para su población.
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