América encabeza la rebelión internacional contra la última actualización de WhatsApp. Disponible desde el pasado 15 de mayo y en cuyos términos y condiciones se especifica que la aplicación compartirá datos con Facebook.
Chile abrió a finales de ese mes una investigación formal. Para dilucidar si la nueva política del servicio de mensajería instantánea más usado del mundo entra en conflicto con la privacidad de los ciudadanos.
Es el tercer país americano que toma una decisión de este tipo. Brasil y Argentina pusieron en marcha medidas similares días antes de la fecha que marcó WhatsApp para su actualización.
La Fiscalía Nacional Económica de Chile. Organismo que tiene entre sus competencias velar por la protección del consumidor, comunicó a WhatsApp la apertura de una investigación el pasado 27 de mayo.
La FNE dice que en su decisión ha influido una denuncia interpuesta por un particular, según la cual “existirían diversos problemas en relación a los términos de uso y política de privacidad de WhatsApp.
Relativos principalmente al uso de datos y metadatos recogidos por dicha aplicación, los que se verían consolidados por los cambios cuya implementación se anunció para el pasado 15 de mayo de 2021”.
El escrito recoge también otros siete “decisiones y casos” que involucran a WhatsApp, entre ellos los que abrieron sus países vecinos, Brasil y Argentina, y concluye que considera “pertinente realizar una investigación” para ver si los cambios propuestos por la empresa chocan con la legislación del país.


