Suiza se enfrenta a una notable escasez de mano de obra en el sector de la construcción, un problema que se agudiza por el envejecimiento de los trabajadores y la insuficiente incorporación de nuevos talentos. Según las últimas estadísticas de la Oficina Federal de Estadística de Suiza, el sector tiene más de 20.000 empleos vacantes, reflejando una gran diversidad de perfiles buscados, entre los cuales se destacan albañiles, especialistas y jefes de obra. Los salarios en este ámbito son atractivos, alcanzando cifras que pueden superar los 8.900 euros mensuales para ciertos puestos.
Es importante entender que la cifra de vacantes no indica la necesidad de 20.000 albañiles específicos, sino que abarca un rango más amplio de profesiones requeridas en la construcción. Durante el segundo trimestre de 2026, el empleo en el sector secundario, que incluye tanto la construcción como la industria, creció en 13.100 puestos comparado con el mismo período del año anterior. Además, se registraron 98.700 vacantes en total, un aumento del 2,7% en comparación con el año previo.
Uno de los factores que contribuyen a esta situación es el relevo generacional. Un número significativo de profesionales en la construcción se encuentra cerca de la edad de jubilación, y la incorporación de jóvenes trabajadores no es suficiente para satisfacer la demanda del mercado. Esta falta de mano de obra se ve potenciada por la creciente necesidad de construir viviendas, infraestructuras y llevar a cabo rehabilitaciones de edificios.
Las dificultades para contratar personal cualificado no son exclusivas del sector de la construcción. Un 33,9% de las empresas suizas mencionó problemas para encontrar trabajadores especializados, reflejando un incremento en la escasez de mano de obra que es más pronunciado en el sector secundario. Para paliar esta crisis, Suiza está recurriendo a trabajadores extranjeros procedentes de países como Portugal, Italia, España, Alemania y Francia.
El atractivo de los salarios suizos es significativo. Un trabajador no cualificado puede esperar un salario bruto de entre 4.500 y 5.000 francos suizos mensuales, mientras que un profesional especializado puede ganar entre 5.000 y 5.500 francos. En el caso de albañiles y otros oficios cualificados como enlosadores y carpinteros, los salarios pueden oscilar entre 5.500 y 6.500 francos, equivalentes a aproximadamente 5.700-6.800 euros. Los puestos de mayor responsabilidad, como el jefe de obra, pueden alcanzar entre 6.500 y 8.500 francos suizos, sobrepasando los 8.900 euros mensuales en ocasiones, considerando complementos y horas extras.
Sin embargo, hay que tener en cuenta que estos altos salarios vienen con el coste de vida, que en Suiza es notablemente superior al de otros países, especialmente en aspectos como la vivienda y los seguros de salud. Por lo tanto, aunque los salarios puedan parecer elevados, es fundamental considerar el contexto y los gastos asociados que afectan el poder adquisitivo en el país.
A medida que se desarrollan estas dinámicas laborales, la situación en la construcción suiza pone de manifiesto la necesidad de nuevas estrategias que aseguren un futuro sostenible para este sector crucial, donde la adaptación y el aprovechamiento de la mano de obra, tanto local como extranjera, serán claves para abordar los desafíos que vienen.
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