En un giro significativo para sus suscriptores, Anthropic ha decidido que el uso de su asistente de codificación, Claude, en conjunto con herramientas de terceros como OpenClaw, se volverá más costoso. Según una comunicación enviada a los clientes el 4 de abril de 2026, los usuarios ya no podrán utilizar los límites de su suscripción de Claude para integrar estas herramientas. En lugar de ello, deberán optar por un modelo de pago por uso, que se facturará de forma independiente a su suscripción habitual.
La empresa ha indicado que aunque la política comienza aplicándose a OpenClaw, se extenderá a un mayor número de herramientas de terceros en el futuro cercano. Este cambio fue presentado por Boris Cherny, responsable de Claude Code, quien afirmó que las suscripciones actuales no se ajustan a los patrones de uso que requieren estas herramientas externas. Además, Cherny enfatizó la intención de Anthropic de gestionar su crecimiento de manera sostenible para asegurar un servicio de calidad a largo plazo.
El anuncio se produce en un contexto en el que la creación de OpenClaw, por parte de Peter Steinberger, ha generado un notable interés en la comunidad tecnológica. Steinberger, que recientemente se unió a OpenAI, ha expresado que el proyecto se mantendrá como un software de código abierto, con el respaldo de su nuevo equipo. A través de sus canales, Steinberger reveló que él y un integrante del consejo de OpenClaw intentaron persuadir a Anthropic acerca de su decisión, logrando posponer el aumento de precios por una semana.
El timing de esta noticia ha suscitado debates, con algunos observadores sugiriendo que Anthropic ha adoptado tácticas de competencia, replicando características populares de sus herramientas y luego restringiendo el acceso a recursos de código abierto. En respuesta, Cherny ha reconocido el aprecio de su equipo por el software de código abierto, mencionando que incluso ha contribuido en mejoras específicas para OpenClaw. Sin embargo, enfatizó que el asunto gira en torno a limitaciones técnicas y la necesidad de aclarar la política de uso a sus suscriptores, quienes podrán recibir reembolsos completos si así lo desean.
En otro ámbito, OpenAI se encuentra en un proceso de reestructuración, habiendo cerrado su aplicación Sora y algunas de sus capacidades de generación de video. Esta decisión forma parte de una estrategia más amplia para enfocarse en los ingenieros de software y empresas que dependen de productos como Claude Code.
La situación actual pone de manifiesto un pálido pero interesante paisaje de interacciones en la industria tecnológica, donde las decisiones comerciales de una compañía pueden repercutir significativamente en la oferta y la accesibilidad de herramientas de desarrollo para usuarios y profesionales.
Gracias por leer Columna Digital, puedes seguirnos en Facebook, Twitter, Instagram o visitar nuestra página oficial. No olvides comentar sobre este articulo directamente en la parte inferior de esta página, tu comentario es muy importante para nuestra área de redacción y nuestros lectores.
![[post_title]](https://columnadigital.com/wp-content/uploads/2026/01/Asistentes-de-OpenClaw-crean-red-social-propia-1140x570.jpg)

