Jersón, la rutina diaria manchada de sangre
La escena es desgarradora. En un autobús destrozado, la sangre gotea, formando un reguero que se extiende por la escalerilla de entrada y por el pasillo del vehículo. El cristal de los ventanales, la mayoría reventados por una poderosa detonación, se mezcla con la tragedia que ha tenido lugar.




















