Deportes
La España vaciada de José Mourinho
Muchos psicoanalistas pagarían fortunas por sentar 50 minutos en su diván a José Mourinho. Saber cómo demonios funciona la cabeza de un personaje a ratos turbado, melancólico, narcisista y egomaníaco. Un tipo odioso. Pero a la vez entrañable y heroico en su tozuda incorrección política.

