Una vez más de noche...
La noche del 6 de julio de 2026, el Estadio Azteca vivió uno de esos momentos que quedan grabados en la memoria colectiva. A las 9 de la noche con 7 minutos, la atmósfera se tornó densa y pesada. Los espectadores, con el aliento contenido, se dieron cuenta de que no podían más.



