Telcel enfrenta desafíos persistentes en su segmento de clientes de pospago, cerrando marzo de 2025 sin lograr recuperar los niveles de usuarios que tenía al inicio de la pandemia en 2020. A pesar de contar con casi 84 millones de clientes celulares y haber facturado aproximadamente 2,990 millones de dólares en el primer trimestre, la compañía reportó solo 15 millones 583,000 usuarios de pospago. Esto se traduce en un 18.57% del total de su base de clientes, una cifra que se mantiene por debajo del 18.86% registrado en el primer trimestre de 2020.
Este estancamiento en el crecimiento del segmento de pospago es significativo, dado que la compañía ha pasado cinco años intentando incrementar su participación frente al mercado de prepago. A pesar de un incremento de 1 millón 19,000 nuevos usuarios de pospago en ese período, este crecimiento no ha sido suficiente para revertir la tendencia.
La importancia de los clientes de pospago radica en que aseguran un flujo de ingresos más estable para Telcel, permitiendo financiar sus despliegues de red. En México, Telcel posee aproximadamente el 47% de todas las licencias de espectro para servicios móviles, un costo que representa el 6% de sus ingresos anuales. Estos factores hacen que el crecimiento en este segmento sea crítico para su sostenibilidad a largo plazo.
A lo largo de los años, los porcentajes de usuarios de pospago han mostrado una caída acumulativa interesante: del 18.86% en 2020 pasó a 18.59% en 2021, seguido por 17.93% en 2022, 17.76% en 2023 y 17.98% en 2024. El porcentaje en 2025, por tanto, indica que Telcel aún no ha podido alcanzar los niveles del pasado reciente.
No obstante, a pesar de estos retos, la compañía ha visto un aumento del 10.10% en ingresos en términos nominales y un incremento del ARPU (ingreso promedio por usuario) del 15.58%, aunque esto debe contextualizarse dentro de una inflación creciente que afecta el valor real del poder adquisitivo.
Importante mencionar que el churn, o tasa de pérdida de clientes, ha mejorado, evidenciando que menos usuarios abandonan Telcel en búsqueda de otros operadores. Sin embargo, la batalla por mantener y expandir su base de pospago se vuelve cada vez más complicada, especialmente frente a competidores como AT&T.
Un entorno regulatorio menos favorable ha empujado a Telcel a abogar por cambios en las tarifas que se les imponen por el uso del espectro, alegando que esto les permitiría mejorar su competitividad en un mercado donde el poder adquisitivo se ve afectado por el crecimiento económico lento que experimenta México, con una expansión del 0.2% en el primer trimestre de 2025.
Dicha contienda se ve exacerbada por la competencia de operadores como BAIT de Walmart, que acceden al mercado de prepago y pospago mediante redes financiadas con dinero público, lo que representa un reto adicional para Telcel. Esta situación se enmarca dentro de la actual reforma legal de telecomunicaciones que podría permitir una asignación gratuita de espectro al Estado, lo que podría alterar aún más la dinámica del mercado.
En resumen, el desafío continuo para Telcel de recapturar y fomentar su base de clientes de pospago es un termómetro para la salud de la industria de telecomunicaciones en México. Aunque ha logrado crecer en ciertos aspectos, los cambios en las condiciones económicas y regulatorias demandan una adaptación constante por parte de la compañía.
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