La Auditoría Superior de la Federación (ASF) ha puesto de relieve una situación preocupante en el manejo de recursos del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) correspondiente al ejercicio fiscal de 2024. Según los hallazgos de la auditoría de Cumplimiento Forense 2024-0-03210-23-0430-2025, el TEPJF no logró aclarar el destino de más de 12 millones de pesos, lo que añade una capa de opacidad a las operaciones financieras de esta entidad crucial en el ámbito electoral.
El TEPJF reportó un gasto superior a 492.7 millones de pesos en los capítulos 2000 “Materiales y suministros” y 3000 “Servicios generales”, de los cuales aproximadamente 153.9 millones, es decir, el 31.2% del total, fue objeto de auditoría. Esta revisión abarcó 29 proveedores y 45 contratos, ofreciendo un panorama que apunta a la necesidad de una mayor transparencia en los procesos de adjudicación y contratación.
La auditoría revela que, a pesar de haber realizado modificaciones presupuestarias que llevaron su presupuesto modificado a más de 502 millones de pesos, el TEPJF presentó evidencias documentales insuficientes. En particular, se destaca que se efectuaron pagos por más de 5 millones de pesos sin el respaldo necesario que validara entregables específicos, como las “conciliaciones mensuales de los servicios”. Esto plantea serias interrogantes sobre la eficiencia y la rendición de cuentas en el uso de recursos públicos.
A su vez, las irregularidades no se limitan a un solo ítem. La ASF detectó pagos que superan los 2.4 millones de pesos sin la debida justificación documental para los “reportes de servicio con validación del usuario” correspondientes al periodo de enero a diciembre de 2024. Esta falta de documentación adecuada refuerza la creciente preocupación sobre la gestión financiera del TEPJF, un organismo que debe ser modelo de transparencia y eficiencia.
Es fundamental que estas anomalías sean corregidas y que el TEPJF rinda cuentas de manera clara y efectiva. La confianza en el sistema electoral depende no solo de la integridad de los procesos electorales, sino también de la solidez y la transparencia en la administración de los recursos que les permiten operar.
En un contexto donde el escrutinio público es más relevante que nunca, es crucial que entidades como el TEPJF tomen medidas efectivas para garantizar que su gestión financiera sea impecable y que sus procesos de auditoría sean más rigurosos y responsables. La ciudadanía merece saber que su confianza está bien fundamentada y que sus recursos están siendo utilizados de manera correcta y justificada.
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