El Museo Tamayo Arte Contemporáneo ha revivido la obra de la artista multidisciplinaria Tina Girouard (1946-2020) con la exposición SIGN-IN, que reúne 256 piezas clave y ofrece una mirada intensa a sus exploraciones del lenguaje, el hogar, el trabajo y los cuidados. Girouard, una figura fundamental en la escena artística de SoHo en Nueva York durante las décadas de 1960 y 1970, se convirtió en la primera mujer en exponer en este museo en 1983, un hito que ahora resuena aún más con la muestra de su regreso.
Manuela Moscoso, curadora de la exposición, comenta que a pesar de que Girouard fue pionera en performance, instalación y arte textil, su trabajo ha permanecido invisibilizado por décadas debido a su género. Esta exhibición busca reivindicar su legado, subrayando la importancia de recordar a las mujeres artistas que han influido en nuestra comprensión del arte contemporáneo.
La exhibición comienza con un impresionante panel titulado ADN, que muestra 110 obras de grafito sobre papel, cada una con una figura única. A esto le siguen paneles de tela donde se combinan patrones textiles con símbolos personales de la artista. Moscoso destaca que, a menudo, se ha minimizado la obra de Girouard a un ámbito decorativo, pero tal interpretación es reduccionista; quien explore su proceso creativo podrá apreciar la complejidad y relevancia de su trabajo.
Una de las características más destacadas de SIGN-IN es su uso innovador del espacio expositivo, con paredes cubiertas por fotografías en gran escala que sirven como telones de fondo para las piezas artísticas. Un ejemplo es la imagen de Girouard barriendo bajo un muelle del puente de Brooklyn, donde se superponen los paneles de tela titulado Niño, Casa y Evidencia contradictoria.
La instalación también incluye correspondencia personal, cuadernos que reflejan su proceso creativo y fotografías de sus performances. Destaca un espacio que permite a los visitantes adentrarse en su universo artístico y personal, complementado por proyecciones de textiles en pantallas que enriquecen la experiencia sensorial de la muestra.
Girouard es reconocida también como pionera del videoarte, un aspecto menos conocido de su carrera. Se presentan videos que ilustran su labor con telas, evocando conceptos de cuidado y mantenimiento. La curadora señala que su exploración de este medio apenas se ha comenzado a reconocer.
SIGN-IN ya ha sido exhibida en varias instituciones, como el Ogden Museum of Southern Art en Nueva Orleans y el Center for Art, Research and Alliances en Nueva York. Para su presentación en el Museo Tamayo, se ha añadido una sección que rememora la exposición de 1983, Vámonos a México, con fotografías y documentos de aquella época.
Cada espacio de la exhibición ha sido adaptado para ofrecer un recorrido más amplio y contextualizado de la obra de Girouard. Entre las piezas más notables se encuentran Dambala y Bajo un hechizo, obras colaborativas con el artista haitiano Antoine Oleyant, que combinan elementos culturales y simbologías.
Amy Bonwell, sobrina de la artista, ha compartido su emoción por ver la obra de su tía nuevamente expuesta, recordando sus raíces en Luisiana y su conexión con la cultura mexicana. Antes de estas exposiciones, gran parte de su trabajo había estado guardada en un almacenamiento controlado. Bonwell subraya la determinación de Girouard por preservar su legado, confianza que ahora se ve recompensada con el reconocimiento de su arte.
La exposición, organizada por el Rivers Institute for Contemporary Art & Thought, permanecerá abierta al público hasta el 14 de septiembre en el Museo Tamayo, ubicado en Av. Reforma 51, Ciudad de México, ofreciendo una oportunidad única de redescubrir a Tina Girouard y su impacto perdurable en el arte contemporáneo.
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