Tracey Amon, viuda del magnate del arte Maurice Alain Amon, ha dado un paso significativo en su lucha legal por el patrimonio de su difunto esposo. El 25 de julio, presentó una solicitud ante el Tribunal de Distrito de los Estados Unidos para el Distrito del Sur de Nueva York, pidiendo que se citara al asesor de arte Sanford “Sandy” Heller. Esta medida busca obtener documentos relacionados con su litigio en Suiza sobre la distribución de los considerables activos de Amon, que se valoran en aproximadamente 600 millones de dólares.
Maurice Amon, quien falleció a los 68 años durante unas vacaciones en Saint Tropez en 2019, había contratado a Heller como asesor de arte desde 2013. Heller es conocido en el mundo del arte, trabajando con figuras prominentes como Roman Abramovich y Steve Cohen, lo que añade un matiz interesante al caso. La solicitud de Amon se centra en la valoración de una colección de arte valiosa, de la cual ella busca su legítima parte.
La historia de Amon y su difunto esposo ha tomado giros dramáticos. Su matrimonio, celebrado en Hong Kong en 2008, se complicó cuando Maurice solicitó el divorcio en 2015 sin notificar a Tracey. Se alegan acciones secretas por parte de Amon, como la eliminación de 20 obras de arte valoradas en 25 millones de dólares desde su hogar en Nueva York. Durante este proceso tumultuoso, Amon también ejecutó un testamento que favorecía a su hijo Albert, de un matrimonio anterior, como su único heredero.
Tracey Amon ha estado enfrentando un camino legal difícil, habiendo recibido un apoyo financiero considerable de aproximadamente 123,000 dólares al mes y un pago único de 1.3 millones de dólares tras una corte en Mónaco en 2018. Sin embargo, los conflictos no han cesado; recientemente, ella demandó a Albert y a Silvio Venturi, el ejecutor del testamento, en un tribunal suizo, mientras ellos también la llevaron a juicio.
En diciembre de 2024, la administración de la herencia fue asignada a un juez de paz en Lausana, quien se encargó de un inventario que incluía una evaluación de las obras de arte por parte de KPMG, que reflejó una disminución drástica de su valor desde 2019. La presentación de Amon cuestiona las evaluaciones de Heller, indicando pérdidas significativas y sugiriendo falta de transparencia en los métodos utilizados para determinar la valoración de la colección.
Ahora, Tracey Amon busca obtener el informe completo de valoración y otros documentos relevantes de Heller, incluyendo la lista de obras examinadas y toda correspondencia relacionada. La decisión del tribunal sobre esta solicitud aún está pendiente, dejando en suspenso el futuro de su batalla legal y la resolución de la fortuna de Maurice Amon.
Con el desarrollo de estos acontecimientos, el caso está donde muchos esperan un desenlace que no solo defina el legado de un magnate del arte, sino también la justicia por parte de su esposa en lo que parece un drama legal digno de la mejor narrativa. Las implicaciones sobre la administración del arte y la herencia prometen mantener la atención del público en los próximos meses.
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