Ante la incerteza, las crisis y los constantes cambios que enfrentan las organizaciones, la reinvención se ha convertido en una necesidad imperante para los líderes. Luz Adriana Ramírez Chávez, consejera independiente y ex-CEO de Visa, afirma que este proceso de reinvención ha sido parte de su trayectoria desde tareas iniciales en su carrera. Aunque comenzó su formación en ingeniería química en la Universidad La Salle, su trayectoria se desarrolló predominantemente en el sector financiero y de consumo.
En sus propias palabras, Luz Adriana menciona: “Cuando estaba terminando mi carrera, no tenía ni idea de lo que iba a hacer, pero tenía tremenda ambición y tenacidad, que me han ayudado en mi desarrollo”. Esta motivación ha sido clave en su recorrido profesional, resaltando la importancia de construir habilidades funcionales sólidas en áreas como finanzas, comercio o tecnología, que sirven como plataforma de crecimiento.
En su libro “Lidera, inspira, acciona”, comparte elementos fundamentales que le han permitido liderar equipos, dirigir organizaciones y equilibrar su vida personal y profesional. Después de haber sido CEO de Visa por más de una década y con 15 años de experiencia en General Electric, Luz Adriana se convierte en un referente para las mujeres en un sector tradicionalmente dominado por hombres. Para ella, no existe un verdadero balance entre el trabajo y la vida personal; más bien describe el trabajo como un estilo de vida. La difícil tarea de equilibrar maternidad y alta responsabilidad le permitió modelar un entorno en el que se impulsa el talento femenino y se cuestiona el papel de las mujeres en el ámbito laboral.
Destaca que el camino del crecimiento profesional no es lineal; hay altas y bajas, y es fundamental avanzar a tu propio ritmo, considerando las necesidades personales. Este enfoque se amplía cuando habla sobre la esencia del liderazgo: “Los líderes se construyen y reinventan día a día, a partir de disciplina, aprendizaje y observación”.
Luz Adriana también enfatiza la relevancia de crear una marca personal que, al final del día, es lo que genera confianza en el entorno empresarial. Esta marca se desarrolla constantemente a través del trabajo en habilidades blandas o “power skills”, esenciales para un liderazgo efectivo en tiempos de cambio.
En el contexto actual de complejidades geopolíticas, regulatorias y económicas, se requiere un liderazgo que sepa enfrentar la incertidumbre. Luz Adriana comparte que sus mejores estrategias para manejar crisis incluyen un plan de gestión de riesgos, mapeando posibles dificultades antes de que se materialicen. Durante la crisis financiera de 2008, su capacidad para adaptarse y reinventar la forma de operar fue crucial.
Finalmente, subraya que un líder no actúa solo; es imprescindible construir equipos de alto rendimiento. Conocer a los colaboradores y generar confianza son elementos vitales para asegurar que cada integrante entienda su contribución al éxito del equipo. “Lo más importante y complejo es la gente”, reflexiona Luz Adriana, recordando que cada persona es única y esencial en la trayectoria de cualquier organización.
Esta narrativa demuestra la importancia de la adaptabilidad y la continua reinvención en la vida profesional, ofreciendo un profundo vistazo a los desafíos y logros del liderazgo contemporáneo.
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