La tensión en Oriente Próximo ha tomado un giro alarmante tras la reciente decisión de Donald Trump de imponer un bloqueo naval en el estrecho de Ormuz, un punto estratégico crucial para el tránsito energético global. Apenas media hora después de que esta medida entrara en vigor, Trump lanzó una severa advertencia: cualquier buque que desafíe el bloqueo será “eliminado inmediatamente”. Este mensaje, difundido en su plataforma Truth Social, marca un nuevo escalón en la retórica beligerante entre Estados Unidos e Irán.
En su declaración, Trump afirmó con énfasis que la capacidad naval iraní había sido prácticamente erradicada, mencionando que “158 buques” de la Armada iraní se encontraban ya en el fondo del mar. Aunque la amenaza tiene un tono provocador, el mandatario también mencionó que, hasta el momento, Washington no ha visto a las embarcaciones rápidas iraníes como una amenaza significativa. Sin embargo, advierte que esta percepción cambiará drásticamente si las embarcaciones iraníes intentan desafiar el bloqueo, prometiendo que “será rápido y brutal”, comparable a las operaciones contra el narcotráfico en alta mar.
El nuevo bloqueo, que comenzó a las 16:00 horas del 13 de abril (hora peninsular española), prohíbe el tránsito de embarcaciones, sin importar su bandera, que tengan como origen o destino Irán. Esta restricción no solo afecta al estrecho de Ormuz, sino también a amplias zonas del golfo Pérsico, el golfo de Omán y el mar Arábigo. El Comando Central de Estados Unidos (Centcom) ha asegurado que las restricciones se aplicarán de manera “imparcial” a todos los buques que operen en puertos iraníes, aunque se prevén excepciones para naves de países neutrales y aquellas que transporten alimentos o medicinas, que deberán someterse a inspecciones previas.
Por su parte, el Centro de Operaciones de Comercio Marítimo del Reino Unido (UKMTO) ha emitido un aviso a la navegación internacional alertando sobre las nuevas restricciones y los riesgos asociados a operar en la región, confirmando que las limitaciones se aplican a todos los puertos y áreas costeras iraníes desde la misma jornada.
Este despliegue de fuerza por parte de Estados Unidos no solo eleva el riesgo de un enfrentamiento directo con Irán, sino que también plantea serias amenazas a la estabilidad del comercio global de energía, dada la importancia del estrecho de Ormuz en el flujo de petróleo y gas. La comunidad internacional observa con creciente preocupación una crisis potencial que podría tener efectos económicos y militares de gran alcance.
Actualización: Hasta la fecha de 2026-04-13 09:46:00, la situación continúa en desarrollo.
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