La administración del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha decidido poner fin al estatus de protección temporal (TPS) que beneficiaba a afganos que enfrenten la posibilidad de deportación. Este cambio se basa en la evaluación de que las condiciones de seguridad en Afganistán han mejorado, un país que ha estado sumido en una grave crisis humanitaria desde que los talibanes retuvieron el poder en agosto de 2021.
La situación económica de Afganistán es alarmante. Según la ONU, actualmente se encuentra en la segunda peor crisis humanitaria del mundo, solo superada por Sudán. Aproximadamente 15 millones de afganos, un tercio de la población, sufren de hambre, y la tasa de desempleo entre los jóvenes alcanza el 25%. Este sombrío panorama se ve agravado por la reciente suspensión de la ayuda exterior proveniente de Estados Unidos.
Kristi Noem, secretaria de Seguridad Interior, anunció que el TPS para Afganistán expirará el 20 de mayo y que su cancelación se implementará a partir del 12 de julio. En su declaración, la funcionaria reafirmó que, tras revisar las condiciones en el país con aliados, no se cumplen los criterios para mantener el TPS, al argumentar que la economía está “en proceso de estabilización” y que la seguridad ha mejorado.
Sin embargo, la decisión ha suscitado protestas. Shawn VanDiver, presidente de la ONG AfghanEvac y veterano del ejército estadounidense, criticó el anuncio, señalando que la situación de los derechos humanos en Afganistán sigue siendo crítica, con constantes violaciones, incluyendo asesinatos y detenciones arbitrarias, especialmente dirigidas hacia mujeres y minorías étnicas. VanDiver argumentó que la administración ha traicionado a aquellos que arriesgaron sus vidas trabajando con Estados Unidos y que creyeron en las promesas de seguridad.
A pesar del fin del TPS, Estados Unidos ha otorgado visas especiales a miles de afganos, incluidos aquellos que colaboraron con el ejército estadounidense o el anterior gobierno afgano, para protegerlos tras la toma de poder talibán. En este contexto, es importante destacar que, justo antes del regreso de Trump a la Casa Blanca, el expresidente demócrata Joe Biden amplió las protecciones del TPS para varios países, entre ellos Venezuela. Desde entonces, la administración Trump ha estado modificando estas protecciones, y un juez federal de California ha suspendido temporalmente sus planes para terminar el TPS de venezolanos, lo que ha llevado a la administración a apelar ante la Corte Suprema.
La situación continúa evolucionando, y con ello, las vidas de miles de afganos en Estados Unidos y en su país de origen están sujetas a un constante cambio, reflejando la complejidad de los desafíos humanitarios y políticos que persisten en la región.
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