El reciente anuncio del presidente estadounidense Donald Trump ha generado un revuelo significativo en el ámbito del transporte y la infraestructura, especialmente en la costa oeste del país. En una declaración hecha en su red social Truth Social, Trump comunicó la decisión de cortar miles de millones de dólares en fondos federales que estaban destinados a la construcción de un tren de alta velocidad que conectaría Los Ángeles y San Francisco. Este ambicioso proyecto, que ha estado en marcha durante más de 15 años, ha enfrentado múltiples desafíos desde sus inicios.
Trump calificó la iniciativa como una “ESTAFA”, afirmando rotundamente que no se destinaría “ni un solo centavo del gobierno federal” a lo que describió como un “proyecto mal concebido e innecesario”, además de considerarlo un “desperdicio total del dinero de los contribuyentes”. Desde su lanzamiento en 2008, el tren, que prometía reducir el tiempo de viaje entre las dos ciudades a apenas 2 horas y 40 minutos, ha visto retrasos considerables y un aumento notable en los costos. De hecho, los primeros tramos de vías se comenzaron a construir solo a principios de este año.
Este no es el primer intento de Trump de cortar la financiación del proyecto; durante su primer mandato (2017-2021), ya había tomado medidas en esta dirección. Sin embargo, la llegada del expresidente Joe Biden a la Casa Blanca resultó en la restauración de los fondos necesarios para continuar. A pesar de ello, Trump anunció el mes pasado su intención de cancelar 4,000 millones de dólares en financiación tras un informe de la Autoridad Federal de Ferrocarriles (FRA), el cual indicaba que no había un “camino viable” para completar la línea inicial antes de la fecha límite de 2033.
En respuesta, el secretario de Transporte, Sean Duffy, confirmó que se había cancelado la financiación, enfatizando que los costos del proyecto se han elevado de 33,000 millones de dólares a 135,000 millones, sin una fecha de finalización a la vista. Esta reiterada revisión de costos ha llevado al gobernador demócrata de California, Gavin Newsom, a señalar que “California está considerando todas las opciones disponibles” para desafiar lo que él considera una “acción ilegal” del presidente republicano.
Es importante destacar que, a diferencia de Europa y Asia, donde el ferrocarril de alta velocidad es una opción de transporte común y eficiente, en Estados Unidos, el tren ha sido tradicionalmente considerado como la “cenicienta” del transporte. La infraestructura ferroviaria es escasa, y las pocas líneas existentes suelen operar con menor frecuencia y rapidez. Sin embargo, se espera que la primera línea de tren de alta velocidad del país, que conectará Los Ángeles y Las Vegas, esté lista para 2028, aprovechando la oportunidad de coincidir con la celebración de los Juegos Olímpicos.
Este panorama complejo y en constante evolución del transporte ferroviario en Estados Unidos refleja los retos que enfrenta la inversión en infraestructura, un tema recurrente y de vital importancia en el diálogo político contemporáneo. La información aquí expuesta corresponde a la fecha de publicación original (2025-07-16 20:55:00), y se debe tener en cuenta que la situación actual podría haber cambiado de manera significativa.
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