Ayer, en Davos, Donald Trump transformó un encuentro de consensos en un foro de confrontaciones. Durante su intervención en la reunión anual del Foro Económico Mundial, pronunció dos discursos claramente contrastantes. En la sesión plenaria, adoptó un tono confrontativo y nacionalista, lanzando recriminaciones respecto a Groenlandia, la OTAN, la migración y la energía. Más tarde, ante un grupo de CEOs, su discurso se suavizó; se volvió triunfalista y se centró en inversiones y deducciones fiscales.
En su discurso principal, Trump hizo afirmaciones que resultan fácilmente refutables. Indicó que Joe Biden había destinado 350,000 millones de dólares a Ucrania, una cifra que supera ampliamente los 119,000 millones realmente aprobados entre 2022 y 2025. También afirmó que China carecía de parques eólicos, cuando en realidad produce 997 TWh de energía eólica al año, superando con creces a Estados Unidos. Además, mencionó que el precio promedio de la gasolina estaba “por debajo de 2.50” dólares, aunque en enero se encontraba cerca de 2.84.
Las imprecisiones de Trump no se limitaron a simples errores. Habló de una frontera “virtualmente impenetrable”, a pesar de que su Departamento de Seguridad Interna reportó una reducción del 40% en los cruces ilegales en 2025, no su total erradicación. Insistió en que “solo Estados Unidos paga” en la OTAN, ignorando que 23 de los 31 miembros ya contribuyen con el 2% de su PIB en defensa. También reiteró que Groenlandia es parte de Estados Unidos, desestimando su estatus como región autónoma de Dinamarca, que ha invertido 200 millones de dólares en su defensa desde 2019.
Las reacciones a sus declaraciones no tardaron en llegar: Dinamarca y Groenlandia reafirmaron su negativa a cualquier intento de anexión y anunciaron refuerzos militares. La Unión Europea y el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, hicieron un llamado a la diplomacia. Medios como la BBC y TIME lo catalogaron como un discurso desestabilizador. A pesar de estas reacciones, los mercados respondieron positivamente al asegurar Trump que no utilizaría la fuerza, lo que resultó en ligeras alzas en Estados Unidos y una apreciación del peso mexicano.
Ante los CEOs, Trump adoptó un enfoque más proempresarial. Afirmó que Apple invertiría 650,000 millones de dólares en Estados Unidos, una cifra que supera los 430,000 millones previamente anunciados para el período 2021-2026. También mencionó que Toyota invertiría 10,000 millones, aunque la empresa se refirió a un compromiso de “hasta 10,000 millones”. Además, defendió deducciones fiscales inmediatas, omitiendo no obstante que su implementación sumaría 3.4 billones de dólares al déficit entre 2025 y 2034.
Hizo alarde de haber logrado “el mejor primer año” de cualquier presidente de Estados Unidos y de un récord bajo en crímenes, sin presentar evidencia que lo respalde. Siguió un guion que infundía miedo, afirmando que antes de su mandato “millones” cruzaban la frontera cada semana, cuando los máximos se contaban por cientos de miles al mes, como los 302,034 encuentros fronterizos registrados en diciembre de 2023. También mencionó erróneamente que en Washington DC se reportaban “100 homicidios al año”, cuando las cifras de 2023 mostraban 274. Afirmó haber terminado ocho guerras, mientras en realidad, conflictos como el de Ucrania y la situación en Gaza continúan generando bajas civiles.
Por si fuera poco, distorsionó el costo de la energía, asegurando que la nuclear es muy económica, a pesar de que el costo por MWh es de 81.45 dólares en Estados Unidos, frente a 18.90 para la energía eólica y 26.06 para la solar.
Este es el hombre que posee la capacidad de iniciar una confrontación nuclear capaz de devastar gran parte de la humanidad, si no es que toda.
Gracias por leer Columna Digital, puedes seguirnos en Facebook, Twitter, Instagram o visitar nuestra página oficial. No olvides comentar sobre este articulo directamente en la parte inferior de esta página, tu comentario es muy importante para nuestra área de redacción y nuestros lectores.


