El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha reafirmado su apoyo a los agentes del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE), en medio de una creciente controversia tras la presentación de una demanda por parte del estado de Minnesota. Esta acción busca detener el despliegue de fuerzas militares en Minneapolis, donde la tensión ha aumentado considerablemente.
En un mensaje a través de su cuenta en la red social Truth Social, Trump argumentó que los demócratas en Minnesota se benefician del “malestar” que generan los anarquistas y agitadores. Según él, esto desvía la atención de los problemas de corrupción en el estado, cifra en 19,000 millones de dólares, atribuibles a individuos descritos como “realmente malos y desquiciados”.
El mandatario defendió a los agentes del ICE, que, según él, solo buscan eliminar a los “criminales” de los vecindarios, enfatizando que muchos de ellos provienen de países extranjeros y han entrado “ilegalmente” durante la administración del presidente Joe Biden. Trump se cuestionó retóricamente si los habitantes de Minnesota desean vivir en comunidades infestadas de criminales, incluyendo asesinos, traficantes de drogas y individuos peligrosos que se han beneficiado de la laxitud en la aplicación de la ley.
El vicepresidente JD Vance apoyó estas afirmaciones, señalando que las “redadas caóticas” solo ocurren en ciudades de orientación demócrata, donde los funcionarios a menudo evitan la aplicación de las leyes federales. “El caos es fomentado por líderes que prefieren las disturbios en lugar de hacer cumplir la ley”, declaró en redes sociales.
La demanda contra la administración de Trump, presentada ante el Tribunal de Distrito de Estados Unidos en Minnesota, involucra a las ciudades de Minneapolis y Saint Paul como demandantes. Entre los acusados se encuentran funcionarios del Departamento de Seguridad Nacional, el ICE y la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP).
Jacob Frey, alcalde de Minneapolis, ha expresado su preocupación sobre la situación actual, destacando el cierre de escuelas y el miedo que sienten las personas al salir para trabajar, realizar compras o recibir atención médica. Los recursos policiales, según Frey, están al límite.
El clima de tensión ha escalado tras la muerte de Renee Nicole Good, una mujer a manos de agentes del ICE en Minneapolis. Este trágico suceso ha desencadenado protestas en Minnesota y en otras ciudades del país, lo que ha llevado a las autoridades a aumentar la presencia militar en las calles en respuesta a las movilizaciones masivas que se han venido desarrollando.
Esta situación, que continúa evolucionando, subraya las tensiones políticas y sociales que persisten en torno a la inmigración y la aplicación de la ley en Estados Unidos.
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