El próximo viernes, los líderes de América del Norte se reunirán por primera vez en el Centro Kennedy de Washington, en el marco del sorteo del Mundial 2026, el cual será coanfitrión de Estados Unidos, México y Canadá. Este encuentro, que incluirá al presidente estadounidense Donald Trump, la presidenta mexicana Claudia Sheinbaum y el primer ministro canadiense Mark Carney, se produce en un contexto de incertidumbre en torno al futuro del Tratado México-Estados Unidos-Canadá (T-MEC).
La reunión se prevé breve y como un primer acercamiento antes de las cruciales conversaciones sobre el tratado comercial que une a las tres naciones. Hace apenas unas semanas, Trump sugirió que podría dejar expirar el T-MEC, un acuerdo que fue negociado durante su primer mandato y que entró en vigor en 2020, reemplazando al Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN).
Sheinbaum anunció la reunión en una conferencia de prensa, destacando la importancia de este contacto directo. La Oficina del Primer Ministro canadiense confirmó que Carney se unirá a las discusiones, aunque la Casa Blanca no ha emitido aún ningún comentario al respecto.
Históricamente, esta será la primera vez que Trump y Sheinbaum se reúnan cara a cara. Anteriormente, se había planeado un encuentro en el G7 en Canadá, que no se concretó debido a que Trump regresó anticipadamente a Estados Unidos para atender una crisis internacional.
En el trasfondo, Estados Unidos ha mantenido en pausa la implementación de aranceles del 30% sobre importaciones mexicanas, una medida que busca facilitar las negociaciones con el gobierno de Sheinbaum. Esta dinámica es más fluida en comparación con la relación que mantiene Trump con Canadá, que se ha visto tensa tras la suspensión de negociaciones por parte del presidente estadounidense en respuesta a un anuncio canadiense en televisión que criticaba los aranceles estadounidenses.
Desde el incremento de aranceles del 25% al 35% sobre productos canadienses no incluidos en el T-MEC, Canadá ha intentado reiniciar conversaciones, pero hasta ahora sin éxito. Carney se había disculpado previamente con Trump en el marco de una cumbre del Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC), señalando el deseo de restablecer relaciones comerciales constructivas.
El 2026 se acercará rápidamente y con él la necesidad de revisar el T-MEC. Ambas naciones, México y Canadá, han manifestado su interés en extender el pacto por otros 16 años, hasta 2042, o en implementar revisiones anuales hasta 2036. Sin embargo, las declaraciones recientes de Trump abren la posibilidad de que se busque un acuerdo alternativo, argumentando que México y Canadá se han beneficiado desproporcionadamente a expensas de Estados Unidos.
Las próximas semanas serán cruciales para definir el rumbo de las relaciones comerciales en América del Norte, y este encuentro en Washington podría ser el primer paso hacia una negociación más amplia y compleja. Con el Mundial 2026 en el horizonte, la atención estará puesta no solo en el deporte, sino también en cómo estas interacciones políticas influirán en el futuro económico de la región.
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