El organismo de protección de datos de los Países Bajos ha decidido imponer a Uber una multa de €825 millones (alrededor de $966 millones), la segunda más elevada bajo el Reglamento General de Protección de Datos de Europa. Esta sanción responde a una investigación sobre quejas respecto a la desactivación de cuentas de conductores mediante un proceso automatizado que carecía de advertencias adecuadas y supervisión humana.
La vicepresidenta del regulador, Monique Verdier, afirmó que Uber ha cometido “infracciones graves”. Verdier enfatizó que “una computadora no debe tomar decisiones por sí sola que tengan [tales] consecuencias”. Por su parte, Uber ha sostenido que la mayoría de las suspensiones de conductores son temporales y que no se llevan a cabo desactivaciones permanentes sin revisión humana, aunque las autoridades neerlandesas sostienen que algunos conductores fueron desactivados de forma definitiva sin este control.
La compañía anunció su intención de apelar la decisión, afirmando que considera la multa “desproporcionada”. En un contexto más amplio, el ex conductor de Uber en Francia, Brahim Ben Ali, quien logró reunir testimonios de 171 colegas tras su propia desactivación en 2019, llevó su queja a los Países Bajos, donde se encuentra la sede europea de la empresa. Ben Ali se vio respaldado por PersonalData.io, una organización sin ánimo de lucro suiza dedicada a los derechos digitales.
Paul-Olivier Dehaye, fundador de PersonalData.io, señaló que un conductor puede completar numerosos viajes satisfactoriamente, pero un único reporte negativo puede llevar a consecuencias severas, como la desactivación permanente. Esta no es la primera penalización que enfrenta Uber por parte del regulador neerlandés; anteriormente recibió dos multas, una de €290 millones por el manejo de datos personales de los conductores y otra de €10 millones por infracciones relacionadas.
Dehaye, que también considera iniciar un juicio colectivo para que los conductores busquen compensación, ha declarado que todas las sanciones derivan de quejas del mismo grupo de trabajadores. Además, planea crear una nueva empresa llamada StartClaims para apoyar acciones legales contra Uber y, potencialmente, otros casos dentro de la economía colaborativa.
Una discusión sobre el caso ha surgido en torno a la puesta en práctica de esta multa, con algunos críticos, como el bloguero John Gruber, expresando preocupación de que restricciones similares pueden dificultar a Uber la capacidad de supervisar a sus conductores por comportamientos fraudulentos. Sin embargo, Dehaye responde a estos comentarios afirmando que Uber tiene la libertad de tomar decisiones disciplinarias mediante la intervención humana, y que, en tal caso, debe asumir la responsabilidad correspondiente, asumiendo su rol como empleador en lugar de simplemente un intermediario.
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