El conflicto en el mar de Azov ha escalado en las últimas horas, con el Ejército de Ucrania informando sobre un ambicioso ataque que involucró el asalto a 21 buques cisterna rusos. Según el Estado Mayor ucraniano, estos buques son parte de lo que se conoce como la “flota fantasma”, una táctica utilizada por Rusia para eludir las sanciones comerciales internacionales.
Además de los cisternas, las fuerzas ucranianas confirmaron haber atacado cuatro remolcadores, dos buques de carga y una draga. El objetivo de estas embarcaciones, según el comunicado, es apoyar operaciones logísticas militares y mantener la infraestructura portuaria. Las autoridades ucranianas están en proceso de evaluar el daño causado por estos ataques.
Desde la parte rusa, el gobernador de la región de Rostov, Yuri Sliusar, ha registrado al menos una muerte y varios heridos como resultado de un ataque ucraniano en la bahía de Taganrog, situada al sur del país, cerca de la frontera. En total, cuatro embarcaciones de diferentes tipos fueron atacadas, y aunque se reportó la muerte de un marinero, no se han confirmado más víctimas fatales.
Las embarcaciones sufrieron daños, pero según Sliusar, no existe riesgo de derrames de metanol como consecuencia de un buque cisterna atacado. Los señalamientos de que más de 15 drones fueron destruidos en el ataque reflejan la creciente intensidad del conflicto, con la ciudad de Taganrog y sus alrededores como blanco principal.
En medio de esta escalada, el presidente ucraniano, Volodímir Zelensky, ha instado a las Fuerzas Armadas a enfocarse en atacar refinerías rusas, en un intento por golpear la escasez de combustible que ha comenzado a generar descontento social en Rusia. Se ha reportado que las estaciones de gasolina han visto largas filas de vehículos, mientras los enfrentamientos entre ciudadanos han comenzado a intensificarse.
Zelensky ha subrayado que la crisis se ha agudizado debido a la negativa de Vladimir Putin a poner fin al conflicto, y ha anunciado la creación de un “comando especial” para llevar a cabo ataques de largo alcance. Esto va acompañado de una demanda urgente para avanzar en acuerdos de licencia para misiles Patriot y mejorar la defensa antiaérea en cooperación europea.
En un reciente ataque nocturno, Rusia lanzó 121 drones y varios misiles, de los cuales según Zelensky, la mayoría fueron interceptados, aunque algunos lograron impactar objetivos civiles, dejando al menos once heridos en Kiev, incluidos niños. En la capital, se han reportado daños en edificios civiles como viviendas y oficinas.
Mientras tanto, el conflicto continúa en otras regiones como Odesa, Sumi, Járkov y Cherníguiv, donde las labores de desescombro siguen activas y se monitorean posibles daños adicionales. La situación se mantiene tensa y cambiante, con ambos bandos reforzando estrategias y capacidades en un contexto de continua agitación.
Datos corresponden a la fecha 2026-07-11 07:19:00. Actualización: la situación se sigue monitoreando de cerca.
Gracias por leer Columna Digital, puedes seguirnos en Facebook, Twitter, Instagram o visitar nuestra página oficial. No olvides comentar sobre este articulo directamente en la parte inferior de esta página, tu comentario es muy importante para nuestra área de redacción y nuestros lectores.


