El 1 de octubre de 2026, Ucrania dio un paso significativo en su capacidad defensiva al utilizar por primera vez un misil balístico táctico de fabricación nacional, el FP-7. El presidente Volodimir Zelensky compartió un video del lanzamiento en sus redes sociales, destacando la importancia de esta acción en el contexto de la guerra contra Rusia. Este nuevo proyectil, conocido como “Pelícano”, ha sido desarrollado por la empresa Fire Point como una alternativa a los misiles ATACMS estadounidenses, cuya entrega ha sido limitada y su uso en el territorio ucraniano condicionado en el pasado.
A pesar del entusiasmo enfocado en el éxito del lanzamiento, los detalles sobre el impacto del misil y su objetivo específico no han sido revelados públicamente. Zelensky, en su mensaje, expresó agradecimiento por el resultado, mientras que el Ministerio de Defensa ruso no ha emitido comentarios sobre el incidente.
Las características técnicas del FP-7 presentan variaciones según las fuentes. Algunas estimaciones indican un alcance de hasta 200 km y una carga explosiva que oscila entre 150 y 200 kg. Fire Point, responsable de la fabricación de este misil, anunció la llegada del FP-7 y del más avanzado FP-9 en septiembre de 2025, señalando que el primer lanzamiento de prueba tuvo lugar en febrero de 2026. Inicialmente, se esperaba que el uso en combate ocurriera a finales de 2026, lo que hace que su despliegue temprano resulte notable.
La decisión de fabricar armamento propio responde a la constante presión que enfrenta Ucrania para contrarrestar los ataques rusos, especialmente frente a la escasez de sistemas de defensa antimisiles Patriot, que son esenciales para interceptar los proyectiles adversarios. Desde que Ucrania recibió los ATACMS en 2023, solo ha podido utilizarlos en su propio territorio hasta que se levantó esta restricción en noviembre de 2024, creando una dependencia que el país busca eliminar con su propia industria de defensa.
El reciente uso del FP-7 se produce en un contexto cuidadoso; analistas ucranianos han cuestionado si un sistema denominado “Pelícano” mencionado previamente por Zelensky se refería al mismo misil o a un dron. Este nuevo lanzamiento, claro y directo, marca un cambio en la narrativa.
Fire Point, una compañía privada de defensa establecida en 2023, ha suscitado interés no solo por su desarrollo de armamento, sino también por las controversias que la rodean. Currently, se encuentra bajo investigación por corrupción, relacionada con conexiones a figuras cercanas a Zelensky. A pesar de estas sombras, la compañía continúa adelante con sus proyectos, bajo el escrutinio de la opinión pública y el gobierno.
A medida que Ucrania avanza con la producción del FP-7, se enfrenta a desafíos adicionales. Aunque la producción en serie estaba programada para finales de 2025, Zelensky ha admitido que la fabricación de estos misiles depende de la cooperación internacional, lo que indica que la autosuficiencia es un objetivo en desarrollo, no un hecho consumado.
Este debut del FP-7 simboliza no solo un avance tecnológico para Ucrania, sino también una declaración de determinación en su lucha por la soberanía y seguridad en un entorno de creciente incertidumbre. La historia de este misil alcanza más allá de su capacidad defensiva, planteando un discurso sobre la necesidad de autonomía militar en tiempos de crisis.
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