El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y su secretario del Tesoro, Scott Bessent, han planteado la posibilidad de prohibir las exportaciones de diésel, una medida que podría cambiar drásticamente la dinámica del mercado energético en América del Norte. Esta decisión surge ante la creciente escasez de diésel a nivel global, lo que ha llevado a un incremento sin precedentes en los precios del combustible.
La realidad del mercado es clara: México depende en gran medida de las importaciones de diésel, con un 38% de su consumo, equivalente a aproximadamente 439,350 barriles diarios, proveniendo de Estados Unidos. Las últimas cifras proporcionadas por la Secretaría de Energía hasta mayo reflejan que las compras incluyen tanto las realizadas por el gobierno de Petróleos Mexicanos (Pemex) como las del sector privado.
En una reciente conferencia de prensa celebrada en la Asamblea General de la ONU, Trump expresó su disposición para abordar esta situación, declarando: “He dicho: ‘no enviemos el diésel’.” Su intención subyacente parece estar relacionada con la búsqueda de apoyo entre los votantes estadounidenses en vísperas de las elecciones intermedias que se llevarán a cabo este año.
Scott Bessent, por su parte, apuntó que su equipo está estudiando la viabilidad de la prohibición o, al menos, de establecer restricciones parciales en las exportaciones. Se revisan los impactos potenciales en la capacidad de refinación del país. Mientras Estados Unidos produce más diésel del que consume, las restricciones a las exportaciones podrían dar lugar a un reclamo hacia la reducción del procesamiento de crudo en casi dos millones de barriles diarios, más del 10% de su capacidad.
La presión sobre el mercado global de diésel es palpable; varios conflictos en Medio Oriente y Ucrania han resultado en el cierre de refinerías cruciales, lo que ha limitado la oferta y ha llevado a un aumento sustancial de los precios. En Estados Unidos, el precio del diésel alcanzó un récord de 6.51 dólares por galón a principios de la semana, mientras que en Europa y Asia los costos también están cerca de máximos históricos.
Este contexto ha hecho que la estrategia del gobierno mexicano, que ha buscado reducir las importaciones de diésel mediante un aumento en la producción local de sus refinerías, se vea comprometida. Entre enero y julio, Pemex logró una disminución del 12.7% en las compras de diésel, aunque los altos precios han elevado el costo total a 2,300 millones de dólares, representando un aumento del 30.4% con respecto al año anterior.
La Organización Nacional de Expendedores de Petróleo (Onexpo), que representa a gasolineros en el país, ha señalado la necesidad de que el gobierno mexicano se pronuncie sobre la situación y las declaraciones de Trump antes de adoptar cualquier medida.
A medida que la situación evoluciona, la atención se centra en cómo estas discusiones sobre las exportaciones de diésel influirán tanto en la economía estadounidense como en la mexicana, donde la dependencia de las importaciones puede tener repercusiones serias en los precios y la disponibilidad del combustible.
Actualización: Datos hasta 2026-09-23 00:02:00.
Gracias por leer Columna Digital, puedes seguirnos en Facebook, Twitter, Instagram o visitar nuestra página oficial. No olvides comentar sobre este articulo directamente en la parte inferior de esta página, tu comentario es muy importante para nuestra área de redacción y nuestros lectores.

![[post_title]](https://columnadigital.com/wp-content/uploads/2026/09/Morelia-Encuentran-Anciano-Fallecido-En-Su-Casa-75x75.png)
