El secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, aseguró este miércoles 23 de abril que el presidente Donald Trump no ha ofrecido reducir los aranceles impuestos a China de manera unilateral, descartando así cualquier indicio de concesiones unilaterales en la prolongada guerra comercial entre ambas potencias.
Durante su participación en un evento del Instituto de Finanzas Internacionales (IIF) en Washington, Bessent fue enfático al responder a la prensa: “En absoluto”, cuando se le preguntó si Trump había planteado reducir los aranceles sin reciprocidad. Agregó que, si bien ninguna de las partes considera sostenibles los actuales niveles arancelarios, cualquier eventual reducción se daría de forma recíproca.
Estas declaraciones contrastan con los comentarios del propio presidente Trump, quien un día antes había insinuado que los aranceles “bajarán sustancialmente, pero no serán cero”, y que no veía necesario “jugar duro” con el presidente chino, Xi Jinping. Las palabras del mandatario generaron especulación sobre un posible cambio de tono, que incluso provocó una reacción positiva en los mercados: el Nasdaq y el S&P 500 registraron fuertes alzas, y la Bolsa Mexicana de Valores subió más de 1,100 puntos.
No obstante, Bessent reiteró que la administración Trump mantiene una posición firme y que cualquier avance en las relaciones comerciales con China irá más allá de los aranceles. Mencionó que el Gobierno también evalúa temas como las barreras no arancelarias y los subsidios estatales chinos, y subrayó que un reequilibrio completo en las relaciones económicas podría tardar entre dos y tres años.
El funcionario también comentó que las conversaciones más sólidas entre Washington y Pekín se desarrollan al más alto nivel, aunque no hay un cronograma establecido para un acuerdo formal.
Por otro lado, Bessent adelantó que Estados Unidos está cerca de cerrar un acuerdo comercial con la India. Aclaró que estos convenios no necesariamente adoptarán la forma de tratados detallados, sino que podrían estructurarse como marcos generales para futuras negociaciones más específicas.
Mientras tanto, el secretario de Comercio, Howard Lutnick, y otros altos funcionarios, como Bessent, siguen presionando dentro del Gobierno para que se mantenga una línea más diplomática y se busque una tregua comercial con China. Sin embargo, esta postura choca con la visión más agresiva del asesor Peter Navarro, considerado el principal arquitecto de la guerra arancelaria que Trump intensificó durante su anterior mandato y que parece continuar durante su segundo periodo.
En medio de este panorama, el gigante automotriz japonés Nissan sorprendió al anunciar una inversión de 1,400 millones de dólares en China para finales de 2026, desafiando directamente las políticas proteccionistas de Trump, lo que añade una nueva capa de complejidad a una relación bilateral ya de por sí tensa.
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